Domingo, noviembre 19, 2017

200 años de la muerte de Charles Messier, ‘el hurón de los cometas’

200 años de la muerte de Charles Messier, ‘el hurón de los cometas’

Por: Rafael Bachiller*

El Mundo (España), 4 de abril de 2017

Este 12 de abril de cumplen 200 años del fallecimiento del sobresaliente astrónomo francés Charles Messier. Este meticuloso observador de cometas ha pasado a la historia por compilar un catálogo pionero conteniendo 110 astros nebulosos de los más bellos y espectaculares que son accesibles con telescopios pequeños o medios.

 

Hábil cazador de cometas

Charles Messier, el décimo de los 12 hijos de una familia modesta, nació en Badonviller (en el noreste de Francia) el 26 de junio de 1730. A la edad de 20 años se trasladó a París y comenzó a trabajar en un observatorio astronómico que la Marina tenía instalado en el Hotel de Cluny, hoy convertido en museo en pleno barrio latino de la capital francesa.

Siguiendo las tendencias de la época, Messier se consagró al estudio de los cometas alcanzando grandes logros en su trabajo: observó y estudió 44 de ellos con enorme detalle y descubrió 20 nuevos. En 1759, fue el primer astrónomo profesional que observó el esperado regreso del cometa Halley y que siguió y estudió su órbita con precisión. Fue elegido miembro de la Academia francesa de Ciencias en 1770.

A los 76 años de edad -en 1806-, Messier recibió de Napoleón la Cruz de la Legión de Honor. A cambio, Messier publicó una memoria en la que dedicó al emperador el gran cometa de 1769 (cometa C/1769 P1), año del nacimiento de Napoleón. En esta memoria excesivamente servil, Messier llega a sugerir que la aparición de ese cometa fue una especie de signo astrológico anunciando el nacimiento del emperador y, por ella, el astrónomo perdió gran parte de su reputación científica. Messier continuó trabajando hasta 1815, cuando quedó paralítico, y murió en París, el 12 de abril de 1817, a la edad de 86 años. Está enterrado en el cementerio del Père Lachaise.

Aunque Luis XV se refería a Messier como el hurón de los cometas (le furet des comètes), la Historia ha querido que este astrónomo no sea recordado como el excelente cazador de cometas que fue, sino que su nombre ha quedado asociado con el catálogo de objetos nebulosos que compiló.

 

Los astros más bellos del cielo

Los objetos nebulosos constituían un auténtico estorbo para todos los cazadores de cometas de la época. Por ejemplo, cuando en 1758 Messier se encontraba buscando el cometa Halley en la constelación de Taurus, se vio confundido por otro objeto nebuloso: la nebulosa del Cangrejo. Naturalmente, la observación repetida de esta nebulosa mostró que era fija respecto de las estrellas y que, por tanto, no tenía nada que ver con un cometa.

Fue así que Messier decidió inaugurar su catálogo de esos astros molestos para los cazacometas. La nebulosa del Cangrejo, primer objeto del catálogo Messier, se sigue designando hoy día como Messier 1, o simplemente M1.

Cuando, en 1771, su catálogo contaba con 45 objetos, Messier lo presentó a la Real Academia de Ciencias de París y publicó una primera versión en 1774. El catálogo fue creciendo a lo largo de los años y los últimos objetos (desde M104 a M110), que fueron descubiertos por Messier y colaboradores en la década de 1780, no fueron incluidos en el catálogo hasta el siglo XX.

El catálogo de Messier contiene objetos de naturaleza muy diferente: cúmulos estelares abiertos, como el cúmulo mariposa en Escorpio (M6), cúmulos globulares, como el gran cúmulo de Hércules (M13), regiones de formación estelar, como la nebulosa de Orión (M42), nebulosas planetarias, la nebulosa de la Lechuza (M97) y galaxias de todo tipo como la espiral galaxia del sombrero (M104), o la irregular galaxia del cigarro (M82).

 

Maratón Messier

Así pues, el catálogo de Messier es una colección de objetos espectaculares que son accesibles a telescopios pequeños o medios. Este catálogo sigue gozando hoy día de una gran popularidad tanto entre astrónomos profesionales como aficionados. Es muy común referirse a la galaxia de Andrómeda como M31, a la nebulosa planetaria de la Lira como M57, etc.

Debido a la belleza de los objetos Messier y, gracias a que son accesibles con telescopios pequeños o medios, estos objetos figuran entre los favoritos de los astrónomos aficionados que organizan los famosos maratones Messier consistentes en la observación del máximo número de objetos del catálogo Messier en una única noche.

Desde el punto de vista de la astronomía profesional, el catálogo Messier puede ser considerado como el inicio del estudio del cielo profundo. Este catálogo serviría de inspiración para el catálogo de nebulosas que confeccionó William Herschel (1738-1822) en el Hemisferio Norte y que fue completado por su hijo John Herschel (1792-1871) con objetos del Hemisferio Sur. A su vez, los catálogos de los Herschel fueron la base del ambicioso New General Catalogue(NGC), que contiene 7840 objetos del cielo profundo y que es el de mayor uso hoy en astronomía.

 

También interesante

– Parece que Messier comenzó a interesarse por la astronomía a los 14 años de edad cuando tuvo la oportunidad de observar un gran cometa. Cuatro años más tarde observó el eclipse anular de Sol de 1748.

– Resulta muy curioso hoy leer las notas con las que Messier describía sus objetos. Por ejemplo, al referirse a M65, dice: “Nebulosa descubierta en Leo. Es muy débil y no contiene ninguna estrella”. Sin embargo, sabemos hoy que se trata de una galaxia que contiene miles de millones de estrellas.

– Messier ha recibido amplio reconocimiento de la comunidad astronómica internacional: hay un cráter en la Luna denominado Messier (concretamente en el Mar de la Fecundidad) y en 1996 el asteroide previamente conocido como 1996 BH fue designado como 7359 Messier. También hay un estrecho en el sur de Chile que lleva su nombre.

 

*Director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y académico de la Real Academia de Doctores de España.

 

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