Domingo, mayo 28, 2017

(El Espectador) La industria, sin nuevos protagonistas

(El Espectador) La industria, sin nuevos protagonistas

En 2016, parte de la recuperación de la industria se debió al repunte observado en la cadena petroquímica que llegó con la reapertura de Reficar.

Las alarmas están encendidas por un aparato productivo que no se renueva, ni se moderniza, y pierde más participación en el Producto Interno Bruto (PIB). “La situación actual de la industria no es suficiente para que el sector logre convertirse en el motor de la economía colombiana”, advierte la Anif, centro de estudios académicos del sector financiero. El Gobierno no tiene claro qué hacer con la industria, según el director de Cedetrabajo, Mario Valencia. “Hay que aliviar algunos elementos de competitividad relacionados con la estabilidad macroeconómica del país, la estabilidad en materia de tributación, costos laborales, de energía y transporte”.

En los últimos años se ha venido presentando una reiterada salida de empresas productivas del país. Se han marchado la Compañía Colombiana Automotriz, Gillete, entre otras. Desde el Gobierno admiten que se han ido algunas, pero que llegan otras. Sin embargo, las que aparecen en el panorama industrial doméstico son comercializadoras e intermediarias de negocios y financieras que no generan el valor agregado para la economía.

“En 2016, buena parte de la recuperación de la industria obedeció al repunte observado en la cadena petroquímica (ante la reapertura de Reficar). De hecho, si se excluye la refinación de petróleo, el crecimiento de la producción industrial fue de tan sólo el 0,3 % anual en enero de 2017”, asevera la Anif. En 2016, la industria fue el tercer sector más dinámico de la economía, por debajo de los establecimientos financieros y la construcción.

Analistas como el director de Cedetrabajo consideran que el Gobierno hace política sólo a través de presentaciones en power point y mensajes en Twitter. Recuerda que el Conpes (Consejo de Política Económica y Social), aprobado para alcanzar desarrollo productivo, establece un presupuesto de $143.000 millones al año, “que es absolutamente insuficiente para las necesidades del país en materia de competitividad”. Valencia sostiene que es imposible mejorar la infraestructura del país, la investigación en ciencia y tecnología, el tema de energía con $143.000 millones al año. Eso es plata para repartir mermelada, pero no es para desarrollo productivo”.

Abandono de políticas

En la academia, la suerte del aparato productivo nacional ha comenzado a preocupar. Álvaro Zerda, catedrático de la Universidad Nacional, señala que desde la apertura económica el país abandonó el diseño de políticas sectoriales, industrial y agropecuaria. “El planteamiento era que el mercado definía por sí solo cuáles eran los sectores que iban a liderar la economía; no había entonces que hacer ninguna política particular. De esta manera se dejó que la economía se reprimarizara y lo que se priorizó fue la actividad minera que se manifestó con las locomotoras con el presidente Santos”.

Cedetrabado advierte que “mientras sectores como los servicios y la explotación de minas y canteras tienen una alta protección de la competencia extranjera, por razones políticas o barreras naturales, el sector manufacturero tiene una alta exposición, que disminuyó su participación en la oferta total interna de 31 % en 2005 a 24,9 % en 2014”. Eso reafirma el retroceso de la capacidad productiva del país.

El informe del centro de estudios académicos del sistema financiero advierte “que es necesario fortalecer también a la industria sin refinación, pasando de la fase de sustitución de importaciones actual hacia la promoción de las exportaciones. Desafortunadamente, aun en la actual coyuntura favorable de devaluación, la industria no ha despegado del todo” y las ventas externas siguen en retroceso.

En los últimos años lo que ha venido pasando con la desaceleración económica “es que la mayor inversión que entra al país es la de portafolio y no la extranjera directa. No están llegando nuevas empresas a crear aparato productivo diferente”, dice Valencia.

En el mercado financiero consideran que “en el corto y mediano plazo (2017-2019) esperamos que la industria presente mayores niveles de crecimiento, explicadas por una tasa de cambio (dólar) más competitiva y un mayor crecimiento esperado de nuestros principales socios comerciales, lo que permitiría tanto un proceso de sustitución de importaciones como mayores exportaciones”, dice Daniel Velandia, director de Research, de la firma Credicorp Capital.

Tomado de: El Espectador

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