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Tomado de la pagina web del Centro de Estudios Latinoamericanos – CELU –

Una de las pocas conclusiones que dejo la pasada Cumbre de las Américas en Cartagena, fue la necesidad de revaluar la política de guerra contra las drogas que se desarrolla en el Continente. Obama prometió hacer esfuerzos de generar cambios en la política antidrogas que lleva aplicándose desde hace más de 30 años en América Latina. Sin embargo, dos años después se puede concluir es que Estados Unidos le incumplió, nuevamente, a la región.

La política que Estados Unidos promovió desde los 70 y se profundizo en los 90 frente a la lucha antidrogas estuvo centrada en la militarización y la interdicción, con el fin de acabar con la oferta. Sin embargo, décadas después esa política ha demostrado su fracaso. Violencia extrema, cuantiosos gastos y pocos resultados son la constante. En el continente se ha aplicado el combate contra los carteles, con programas como el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida en México, que han dejado picos de violencia y violaciones de derechos humanos con muy pocos resultados. Colombia es el segundo productor de coca en el continente después de Perú. Ambos aplican la militarización como forma de combatir el flagelo de las drogas.

ObamaEn la Cumbre de Cartagena se abrió el debate sobre la política antidroga y se delegó a la débil OEA, encabezar el debate para mirar alternativas. Sin embargo, no ha habido avances, en septiembre de 2014 se llevó a cabo en Guatemala una Asamblea extraordinaria de la OEA,  en la cual la constante fueron las quejas frente a la política estadounidense en el continente, las cuales fueron encabezadas por el presidente gualtemalteco Otto Pérez “”El régimen internacional actual impone el prohibicionismo, inspira a la guerra que nuestros países, en particular los de tránsito como Guatemala y (el resto de) Centroamérica, hemos librado contra las drogas con un alto costo de violencia”. Hoy Centroamérica es una de las regiones más violentas del mundo con una tasa de homicidios de 30 por cada 100.000 habitantes.

A pesar que algunos presidentes del continente como Juan Manuel Santos insistan que los espacios que se han abierto en la OEA (Solo dos foros en 2 años) son una muestra de cambio, los anuncios de enviar 3.200 soldados estadounidenses a Perú y el aumento del personal militar y la construcción de una nueva base militar de Estados Unidos en Honduras demuestran todo lo contrario.

Obama llega a Panamá con otra promesa incumplida al continente, y en una agenda centrada en las relaciones entre Estados Unidos con Cuba y Venezuela, poco o nada se hablará del tema, lo cierto es que América Latina necesita reformular su política antidroga pues como lo dijo el canciller ecuatoriano en Guatemala “la imposición de un “enfoque prohibicionista militarista atentó  en contra de la soberanía nacional de esos países”.

http://celu.co/la-promesa-de-la-cumbre-de-cartagena-incumplida-por-obama/