Veinticinco de los cincuenta estados de Estados Unidos demandaron al gobierno de Donald Trump para tumbar los aranceles que ese país le cobra a la Unión Europea y 59 países más, entre ellos Colombia. La demanda se presentó el 3 de agosto ante la Corte de Comercio Internacional, en Nueva York. Los Estados piden bloquear el cobro, declararlo ilegal y devolver el dinero ya recaudado.
Colombia paga un recargo del 12,5 % sobre buena parte de lo que le vende a ese mercado desde el 24 de julio.
Qué es un arancel y por qué termina en el precio
Un arancel es un impuesto que un país le cobra a los productos que entran desde afuera. Lo paga la empresa que importa. Esa empresa suma el costo al precio de venta. Quien cubre la cuenta es el consumidor del país que puso el impuesto. Target, Walmart y Adidas avisaron que trasladarán el sobrecosto a sus clientes en Estados Unidos.
El tamaño de la medida explica la demanda. Los aranceles alcanzan el 99,4 % de las importaciones estadounidenses, según la Oficina del Representante Comercial de ese país. Casi todo lo que entra quedó gravado con 10 % o 12,5 %. Los Estados demandantes sostienen que el cobro encarece alimentos, materiales de construcción y bienes de uso diario, aumenta la inflación y reduce el margen de las pequeñas empresas.
El fiscal general de California, Rob Bonta, resumió el reclamo. "Los aranceles son impuestos, y el pueblo estadounidense no puede y no debe asumir los costos adicionales que provienen de la política económica fallida e ilegal del presidente"
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul definió el impacto en la canasta familiar:
"Los aranceles ilegales del presidente Trump no son más que un impuesto a las familias trabajadoras, aumentando el costo de los alimentos y de los bienes cotidianos".
La Fiscal General de Nueva York, Letitia James, explicó la medida del gobierno Trump como un intento para no aceptar las derrotas judiciales sufridas por el gobierno con la imposición anterior
de aranceles.
"Después de perder en la Corte Suprema, la administración está tratando una vez más de aumentar ilegalmente los impuestos a las familias y las empresas con una nueva ronda de aranceles".
El Fiscal General de Oregón, Dan Rayfield, encabeza la coalición en contra de los aranceles del 12.5%:
"Todos estamos pagando el precio de estos aranceles ilegales, no los gobiernos extranjeros".
Qué le pasa a Colombia
El recargo afecta a cerca de tres de cada diez dólares que Colombia le vende a Estados Unidos, unos 4.438 millones de dólares al año sobre un total cercano a 14.900 millones. Las flores concentran el 42,8 % de esa cifra. El 80 % de las flores que exporta el país va a ese mercado y el sector ocupa a más de 200.000 personas, con unos 20.000 puestos temporales que se suman en San Valentín y el Día de la Madre. Detrás vienen los derivados de aluminio, los transformadores eléctricos, las confecciones, los plásticos, la confitería, el chocolate terminado, los cosméticos y el calzado.
El petróleo, el carbón, el oro, el café, el banano, el aguacate, la piña, el mango y el cacao en grano quedaron exentos. Esas exclusiones se aplican por producto y no por país. Según Cedetrabajo, las materias primas concentran el 82,4 % del valor exento.
Lo que Colombia extrae o cosecha sin transformar se salva del cobro. Lo que fabrica, paga.
La comparación con los vecinos suma un problema. Ecuador quedó en 10 % y compite con Colombia en rosas. Honduras, Guatemala y El Salvador quedaron en 10 % y compiten en confecciones. Dos puntos y medio de diferencia en el precio final alcanzan para mover un contrato de compra hacia otro proveedor.
Contando las exenciones, el arancel promedio que pagan las exportaciones colombianas al entrar a Estados Unidos sube de 3,0 % a 3,6 %, con un sobrecosto anual calculado en 80 millones de dólares. Ese promedio esconde la concentración del cobro en la floricultura, un sector de márgenes estrechos y nómina numerosa.
La Casa Blanca defiende la medida. Su vocero, Kush Desai, sostiene que el país usa una autoridad legal que los presidentes aplican desde hace décadas y que esta ley resistió los pleitos del primer mandato de Trump. Un fallo a favor de los veinticinco estados eliminaría el recargo del 12,5 % sin que Colombia tenga que negociar nada. El tribunal no ha fijado fecha de decisión.
La demanda sostiene que el trabajo forzoso es una excusa
El gobierno de Trump justificó el recargo con el argumento de que esos sesenta países no impiden con suficiente rigor la entrada de mercancía producida con trabajo forzoso. Los veinticinco estados afirman que se trata de un pretexto para revivir unos aranceles que la Corte Suprema anuló en febrero por otra vía legal.
La investigación que sustenta la medida fue corta. En 2018, cuando Trump usó esta misma ley contra China, el estudio tomó ocho meses y examinó a un solo país. El que soporta los aranceles actuales duró cerca de dos meses y revisó a sesenta economías al tiempo. La demanda califica la decisión de arbitraria, caprichosa y contraria a la ley. Alex Capri, profesor de la Universidad Nacional de Singapur, sostiene que falta evidencia creíble para afirmar que esos países perjudicaron a empresas estadounidenses.
El Representante Comercial de los Estados Unidos, Jamieson Greer, admitió que las autorizaciones legales que usó la administración cambiaron, pero la estrategia comercial no, según recogió Forbes México.
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El argumento que deja mal parado a Estados Unidos
Quienes se oponen a los aranceles agregan un argumento que la demanda no incluye. Si el criterio del trabajo forzoso se aplicara con rigor, el primer sancionado sería Estados Unidos.
La Enmienda Decimotercera de la Constitución estadounidense abolió la esclavitud con una excepción que sigue vigente: el trabajo obligatorio como castigo por un delito. Cerca de 800.000 personas privadas de la libertad trabajan en cárceles de ese país, de 1,2 millones de reclusos, según el informe Captive Labor de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles. Reciben entre 13 y 52 centavos de dólar por hora. Siete estados no pagan nada por la mayoría de las tareas. Más del 76 % de los encuestados respondió que negarse al trabajo les cuesta aislamiento, pérdida de visitas familiares o pérdida de rebajas de pena. Esa mano de obra produce bienes por 2.000 millones de dólares al año y servicios por 9.000 millones.
Estados Unidos nunca ratificó el Convenio 29 de la Organización Internacional del Trabajo, de 1930, que contiene la definición de trabajo forzoso que ahora invoca para cobrarle aranceles a sesenta economías.
¿Qué pasa si la demanda gana?
El recargo del 12,5 % quedaría anulado sin que Colombia negocie nada, y los importadores estadounidenses podrían recibir devoluciones de lo pagado. La Corte de Comercio Internacional no ha fijado fecha para decidir.
Preguntas frecuentes sobre los aranceles a Colombia
¿Qué es un arancel y quién lo paga?
Un arancel es un impuesto que un país cobra a los productos importados. Lo paga la empresa que trae la mercancía, no el país que la vende. Esa empresa suele trasladar el costo al precio final. Quien lo asume es el consumidor del país que impuso el arancel.
¿Cuánto pagan los productos colombianos para entrar a Estados Unidos?
Colombia quedó con un recargo del 12,5%, la tasa más alta de las dos que aplicó Estados Unidos. Rige desde el 24 de julio de 2026 y afecta cerca del 30% de lo que el país le vende a ese mercado, unos 4.438 millones de dólares al año.
¿Qué productos colombianos quedaron exentos del arancel?
Quedaron por fuera el petróleo, el carbón, el oro, el café verde y tostado, el banano, el plátano, el aguacate, la piña, el mango, el cacao en grano y varios medicamentos. Las materias primas suman el 82,4% del valor exento, según Cedetrabajo.
¿Qué productos colombianos sí pagan el 12,5%?
Las flores, que aportan el 42,8% del comercio afectado, los derivados de aluminio, los transformadores eléctricos, las confecciones, los plásticos, la confitería, el chocolate terminado, los cosméticos, el calzado y los insecticidas terminados.
¿Por qué 25 estados demandaron a Donald Trump?
Porque consideran que el presidente excedió sus poderes. Sostienen que el argumento del trabajo forzoso es un pretexto para revivir unos aranceles que la Corte Suprema anuló en febrero de 2026, y que la investigación que los sustenta duró apenas dos meses para sesenta economías.
¿El arancel sube los precios dentro de Colombia?
De forma directa no, porque el impuesto se cobra al entrar a Estados Unidos y lo asume el consumidor estadounidense. El efecto en Colombia llega por otra ruta: menos ventas externas, menos dólares entrando al país, presión sobre la tasa de cambio y riesgo para el empleo en floricultura y confecciones.





