miércoles, marzo 20, 2019

(Informe SIA #15) Balance del TLC con la Unión Europea a un año de su aplicación

(Informe SIA #15) Balance del TLC con la Unión Europea a un año de su aplicación

El gobierno colombiano, ha salido a celebrar con euforia los éxitos de la implementación del TLC con la Unión Europea que comenzó en agosto de 2013. En este informe se muestra que los resultados no son tan positivos, puesto que no aumentaron las exportaciones sino los precios de lo que tradicionalmente se vende. Tampoco hubo una diversificación de lo exportado ni del destino de las exportaciones y la inversión sigue concentrada en sectores intensivos en capital con graves impactos ambientales

En el cuadro 1, se presenta el comercio de Colombia desde y hacia la Unión Europea. Como puede observarse, durante los 12 primeros meses del TLC las exportaciones colombianas sumaron US$ 9.890 millones, un crecimiento del 15% comparado con los 12 meses anteriores, cuando las ventas a Europa ascendieron a US$ 8.624 millones. Por su parte, las importaciones crecieron un 9%, al pasar de US$ 7.611 millones a US$ 8.321 millones en el periodo de referencia.

El comercio entre Colombia y la Unión Europea no ha presentado un comportamiento homogéneo sino volátil, el cual puede estar asociado a la crisis económica que ha afectado particularmente a los países periféricos del viejo continente durante los últimos 5 años. La demanda por bienes extranjeros de países como Alemania, Francia, España y Países Bajos, se ha resentido durante el último periodo. El promedio mensual de las importaciones europeas durante el 2013 fue -6%. De la misma forma, la demanda de recursos minerales se desaceleró un 9% y la del petróleo lo hizo en 8% durante el mismo año. Para el 2014, las importaciones de Europa fueron de -1% y en el caso de minerales -8% y del petróleo -6%, lo que implica una pequeña mejoría con respecto al 2013.

Si se analiza por volumen, entre octubre de 2013 y julio de 2014 se exportaron a Europa 40,6 millones de toneladas métricas, una cantidad similar a la presentada entre octubre de 2011 y julio de 2012, de 40,4 millones de toneladas. Esto quiere decir que el aumento del valor de las exportaciones se explica principalmente por cambios en los precios y no por aumento de los volúmenes.

Las importaciones crecieron 9% en el periodo de agosto de 2013 a julio de 2014. En este punto es importante destacar que la Unión Europea ha aumentado de manera sostenida su déficit comercial con el mundo, como consecuencia de la crisis: en el primer trimestre de 2013 presentaba un superávit de € 1.234 millones y en el primero de 2014 tuvo un déficit de € 4.649 millones.

Si bien la balanza comercial de Colombia con la Unión Europea ha mejorado marginalmente los primeros meses del 2014, aún no compensa la estrepitosa caída de esta entre el 2012 y el 2013, cuando la balanza comercial con la Unión Europea pasó de un superávit de US$2.018 millones a uno de US$1.624 en 2013, lo que configura una caída del 20%. Si el resultado se analiza en Euros, se encuentra que el deterioro de la balanza comercial fue de 42%, pasando en 2012 de €2.321 millones a €1.348 millones en 2013.

Composición del comercio

Si se analiza el resultado por productos, se observa que ha sido un tratado claramente desfavorable para la industria y sin cambios significativos para el sector agrícola.

El 70% del total exportado a la Unión Europea son productos minero-energéticos. La balanza comercial de bienes No Minero-energéticos fue deficitaria en 2013 en US$ 5. 467 millones, lo que demuestra la elevada dependencia que tiene Colombia en el comercio con Europa en este tipo de bienes.

Los productos tradicionales aumentaron sus exportaciones 16%, entre agosto de 2013 y julio de 2014. Mientras tanto, productos de confecciones y textiles presentaron las mayores caídas en el valor exportado: 7% y 32%, respectivamente. La industria básica (metalurgia, papel y química) disminuyó sus exportaciones en 11% y los productos de toda la industria automotriz cayeron 19%. Las exportaciones industriales como porcentaje del total exportado a la UE, se mantuvieron en un 7% antes y durante el TLC, lo que implica que el tratado no se tradujo en mejorías para sector.

Las importaciones desde Europa de productos agropecuarios diferentes al banano, flores y café, aumentaron 44% como cereales, carne, semillas, pescado, legumbres y frutas, azúcar, entre otros, pero estas solo representan el 0,7 del total importado. Los productos de la industria liviana aumentaron 7% y los del sector agroindustrial 15%. Sobresale el crecimiento de las importaciones del calzado (14%), confecciones (8%) y de la industria automotriz (8%).

Particularmente, interesa el comportamiento de las importaciones de productos lácteos desde los países miembro de la Unión Europea: entre diciembre de 2012 y diciembre de 2013, las compras provenientes de España, medidas en toneladas aumentaron 53%. Con Francia las importaciones lácteas aumentaron 132%, con Italia 200%, Países Bajos 349%, Republica Checa 280%, entre otros[1]. Otros productos del agro que presentan un comportamiento similar son: frutas, que aumentaron un 61%, lana (53%), trigo (37%), arroz (17%), azúcar blanca (21,6%), aceite de soya (51,9%) y la soya agroindustrial (831%)[2]. Todos productos que podrían ser producidos en Colombia.

Al analizar el comercio por países miembros de la Unión Europea, se tiene que en 3 países europeos (España, Holanda y Reino Unido) se concentró el 72.7% de las exportaciones colombianas durante el 2013. De igual forma, Las importaciones provinieron de Alemania (27.8%, del total importado de la UE), Francia (18%), Italia (12.7%) y España 12.1%), los cuales suman el 70.6%. Es decir, de los 28 países de la Unión Europea, el comercio se concentra en tan solo 4 de ellos. Este aspecto no ha sido tenido en cuenta por el Ministerio de Comercio para hacer el balance del TLC con la Unión Europea, el cual no ha significado una diversificación importante ni en productos ni en los destinos de exportación.

Inversión Europea en Colombia.

La Inversión Extranjera Directa (IED) ha aumentado notablemente en Colombia en la última década. Entre 2001 y 2012, se multiplicó por seis para llegar a un nivel de USD 15.823 millones en el año 2012 y a un total acumulado entre 2001 y 2012 de USD 89.120 millones. Durante 2001-2012, Reino Unido y España fueron los principales inversores europeos en Colombia, totalizando más del 20% del total de la IED en Colombia y casi la totalidad de la IED europea en Colombia.

El Reino Unido fue el mayor inversor europeo en 2013 alcanzando un nivel de US$ 1.396 millones. España ocupa el segundo lugar entre los países europeos con una inversión de US$ 951 millones, seguido por Holanda con USD 643 millones, Francia USD 536 millones y Luxemburgo USD 243 millones.

Los países miembros de la Unión Europea representaron el 28% del total de inversiones efectuadas en Colombia durante la primera década del siglo XXI, constituyendo a la UE como segundo foco de origen de la IED, después de los países miembro del NAFTA (EEUU, Canadá y México).

A partir de las estadísticas de la balanza de pagos, no es posible obtener el destino sectorial de la IED de la Unión Europea en Colombia. Sin embargo, es conveniente analizar los principales movimientos de los inversionistas europeos y las empresas con presencia en el territorio nacional.

Los movimientos más importantes de los inversionistas europeos en Colombia en lo corrido del siglo en sectores diferentes al minero-energético fueron: Telepizza, cadena de comida española, adquirió el 80% de la empresa colombiana Jeno’s Pizza. Pelikan adquirió a Industri S.A, dedicada a la fabricación y comercialización de artículos de escritura y oficina. Fiat y Volvo, abrieron puntos de venta en varias ciudades del país con el objetivo de importar vehículos y autopartes fabricadas en el viejo continente. Unilever, multinacional anglo-holandesa dedicada a la comercialización del consumo masivo abrió una maquila en Palmira. Carrefuor y Éxito (del grupo francés Casino) adquirieron gran parte de los almacenes de cadena nacionales y en la actualidad controlan el comercio de bienes de consumo masivo. Emergia, empresa dedicada al “contact center” abrió nuevas oficinas en Manizales y Bogotá. Los mercados de telecomunicaciones y energía son los de mayor interés de IED europea en Colombia. (Delegación Europea en Colombia, 2011)

Las empresas españolas y portuguesas utilizaron a América Latina como su principal plataforma de expansión. Una característica del proceso de inversión española es el predominio de las empresas del sector servicios y la escasa presencia de empresas en el sector manufacturero. Por su parte, Gran Bretaña muestra una atracción relativamente más alta hacia los países con vocación minero-energética, como Colombia.

Desde finales de los años noventa y principios de 2000 las empresas transnacionales de hidrocarburos fueron las más activas a través de grandes adquisiciones, mientras que en los últimos años las empresas mineras han implementando estrategias más agresivas y han materializado grandes adquisiciones y significativos planes de expansión en Colombia. (Ocampo, 2010).

La búsqueda de recursos naturales ha atraído conocidos inversionistas europeos a Colombia como es el caso de Dutch-Shell, de propiedad holandesa-británica. Anglo-American y BHP Billiton, ambas británicas pero con capital australiano en el segundo caso, son las trasnacionales dedicadas a la extracción de minerales. En el caso de la Anglo-American, la inversión acumulada de la empresa en America Latina durante la última década supera los 10.000 millones de dólares (Anglo American, 2011). La British Petroleum, dedicada a la extracción de petróleo, también tiene importante presencia en Colombia. Anglo Gold Ashanti, Glencore PLC, Eco-Oro, Rio Tinto PLC y Xtrata PLC, son las otras multinacionales mineras con sede en Reino Unido y proyectos minero-energéticos en Colombia. En total son 16 empresas británicas dedicadas a la extracción de recursos naturales no renovables en Colombia. Dichas empresas explican la mayor proporción del aumento de la inversión europea en el sector de los recursos naturales en América Latina (Cepal, 2011).

Según la Cepal (2011), las ganancias de las empresas trasnacionales (renta económica) en America latina ha crecido de manera sostenida durante la última década. Sobresale el enorme crecimiento en el sector minero, donde la ganancia como porcentaje del PIB regional llegó casi a cuadruplicarse durante el período 2004-2009 en relación con la década anterior. En el sector de hidrocarburos, el aumento fue de cerca del 60%. Al revisar la renta de la inversión europea en Colombia, se tiene que creció el 22% entre el 2010 y el 2012. Tan solo entre el 2009 y el 2010, los hizo en el 77%.

Si se tiene en cuenta la presencia de empresas europeas dedicadas a la extracción de recursos naturales y las altas rentabilidades de la IED europea en Colombia, se puede concluir que la inversión proveniente del viejo continente tiene como único objetivo el aumento de sus utilidades sin trasladar beneficios económicos, tecnológicos o sociales y la satisfacción de sus necesidades de recursos energéticos. Ha sido ampliamente estudiado en la literatura económica que las inversiones dirigidas al sector minero-energético no crean empleo de calidad, no generan encadenamientos productivos ni transferencia tecnológica. Recientemente, este análisis fue demostrado en el caso de Colombia por Jorge Espitia (2014), quien afirma: “El impacto que ha tenido el crecimiento minero en el empleo es marginal, a tal punto que es posible calificar el modelo de extracción minera como de enclave, dados los bajos encadenamientos hacia adelante y hacia atrás que presenta.”

A pesar de los hechos aquí analizados, el Gobierno Nacional se mantiene en un análisis sobre los resultados del TLC con la Unión Europea. En un balance realizado por Proexport y difundido por el portal de El Tiempo, tan solo se mencionan los sectores de mayor crecimiento de las exportaciones, donde se resaltan: facturación externa de jugos de fruta tropical que aumentó sus exportaciones en 741%, aguacate (95%) y la piña (453%), atún (21%), rosas frescas (12,5%) y tabaco (16%). Entre todos los bienes mencionados suman 108 millones de dólares, es decir representaron el 1.8% de lo exportado durante el periodo de TLC. Los argumentos utilizados para defender los resultados de los TLC por el Gobierno no son contundentes y se quedan cortos frente al conjunto de elementos que demuestran un balance menos alentador.

Las dificultades que ha enfrentado el Gobierno Nacional para aprobar el TLC con Corea, fuertemente criticado por sectores empresariales, el inconformismo del sector agrícola al acuerdo de Alianza Pacífico, los paros agrarios reclamando por las importaciones masivas y los resultados negativos presentados en los informes SIA, señalan que el modelo de los TLC está trayendo más costos que beneficios para el país. Frente a estos hechos, lo sensato es que el Gobierno abra la posibilidad de un debate de cara a los colombianos sobre el balance de los TLC implementados. El Congreso de la República debería detener la aprobación de nuevos acuerdos hasta que no se conozcan estos resultados.

Bibliografía:

Espitia, Jorge. (2014). La distribución regional de la actividad agrícola,
minera y no minera en Colombia 1975 – 2012. Capítulo del libro “Minería en Colombia” tomo III. Contraloría General de la Republica.

Delegación de la Unión Europea en Colombia (2011). EVOLUCIÓN DE LAS RELACIONES COMERCIALES Y DE INVERSIÓN COLOMBIA UNIÓN EUROPEA. Disponible en: http://www.eeas.europa.eu/delegations/colombia/documents/page_content/ue_col_rel_com_20112902_2012final_es.pdf

Ocampo, Jose Antonio (2010). EL PAPEL DE EUROPA EN LA INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA HACIA AMÉRICA LATINA. Disponible en: http://www.caf.com/media/3847/201001_CAF_Ocampo_IED.pdf

Cepal (2011). La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe 2011. Disponible en: http://www.cepal.org/publicaciones/xml/0/46570/LIE2011esp.pdf

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[1] Este trabajo es producto de la cooperación en el marco del Programa País Colombia apoyado por FNV con las centrales sindicales CUT y CTC, con las Federaciones Sindicales Internacionales organizadas en el Capítulo Colombia donde participan ICM, UITA, UNI,ISP, ITF e IndustriALL, con apoyo de Cedetrabajo, la Escuela Nacional Sindical y el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.

[2] http://www.fedegan.org.co/estadisticas/publicaciones-estadisticas. Si las importaciones lácteas se miden el Dólares CIF, estas aumentaron desde España un 63%, Francia: 146%, Italia: 175%, Países Bajos:434%, Republica Checa:375%, entre diciembre de 2012 y diciembre de 2013.

[3] Las variaciones se construyen a partir de los datos publicados por el Ministerio de Comercio de productos agropecuarios provenientes de la UE, medidos en kilos.

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