jueves, diciembre 12, 2019

EL ALZA DE LA TARIFA DE TRANSCARIBE: UN NEGOCIO REDONDO PARA  LOS OPERADORES PRIVADOS

EL ALZA DE LA TARIFA DE TRANSCARIBE: UN NEGOCIO REDONDO PARA LOS OPERADORES PRIVADOS

Por Juan Camilo de Ávila, Investigador de Cedetrabajo Cartagena y Leonardo
Jiménez Molinello, Director de Cedetrabajo Cartagena.

El 31 de diciembre de 2018 se firmó el decreto con el cual se fija la tarifa de transporte de
la ciudad de Cartagena por $2.500 para el año 2019. Esto significa un aumento del 8,7%
con respecto a la tarifa de $2.300 establecida para el 2018, estando por encima del aumento
del ingreso por habitante (el incremento en la tarifa fue 200% más alto con respecto a este
indicador), del 6% del salario mínimo (un aumento real del 2,98%) y de la inflación para
2018 del 3,18%, convirtiéndose en un duro golpe para la economía de los hogares
cartageneros.

Lo anterior se traduce a un gasto $5.000 diarios, $150.000 mensual (30 días – 16,21% del
salario mínimo más auxilio de transporte para este 2019), $1.800.000 anual para que un
cartagenero, con un recorrido de ida y vuelta, pueda transportarse en el sistema con los
recorridos más cortos del país.

¿Por qué sube la tarifa de Transcaribe?

Transcaribe nace con múltiples dificultades que continúan vigentes. Se concibió como un
monopolio para el transporte público de la ciudad, pero hasta el día de hoy no supera el
50% de la operación.

El sistema se encuentra en desequilibrio debido a que no ha logrado movilizar los 352 mil
pasajeros/día previstos para la fase intermedia en la cual se encuentra y tan solo logra
transportar 100 mil pasajeros/día a la fecha. Esta es una de las principales razones para el
aumento de la tarifa, teniendo en cuenta que los pasajeros son la principal variable de la
operación y que Transcaribe está pensado como un monopolio, financiando ese déficit
elevando el pasaje.

Este incremento de $200 significaría un recaudo adicional de aproximadamente $7.200
millones que irían a cubrir la Tasa Interna de Retorno (21% para este caso) de los
operadores privados Sotramac y Transambiental, congelar los costos de operación y
asegurar a rentabilidad de los mismo. Esto constituye otro elemento para entender el
aumento a $2.500.

Estos operadores son los principales beneficiados de los diferentes ajustes de la tarifa
técnica durante todo este tiempo ya que en la distribución de esta el 85% le corresponde a
Sotramac y Transambiental, el 11% a Colcard y solamente el 4% le corresponde al Distrito, es decir, de cada $2.500 el Distrito recibe la ínfima cantidad de $100 mientras los privados
se apoderan de los $2.400 restantes.

Otro factor que se le suma a esta situación es el incumplimiento por parte de los operadores
en la chatarrización y la obligación del número de buses que deberían estar funcionando.
Según el censo realizado para determinar el número de vehículos de transporte público, en
la ciudad había 1500 automotores que deben ser chatarrizados pero solamente se ha
realizado dicha operación con 600, en otras palabras Transcaribe tiene una competencia de
900 buses, busetas y microbuses que le restan pasajeros diariamente, agravando su
situación.

Por el lado de la oferta de buses, en la etapa intermedia en la que se encuentra el sistema,
debería contar con una flota de 638 vehículos, pero tan solo cuenta con 330, un faltante de
308 automotores que hoy deberían estar rodando por las rutas troncales, pretroncales y
alimentadoras, ocasionando los continuos retrasos en el servicio. Todo lo esto por la falta
de inversión de los operadores privados. Un negocio redondo para ellos.

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