viernes, julio 19, 2019

(Informe SIA #12) EL MINISTRO DE COMERCIO, SANTIAGO ROJAS, SALE DE LA CARTERA DICIENDO MENTIRAS

(Informe SIA #12) EL MINISTRO DE COMERCIO, SANTIAGO ROJAS, SALE DE LA CARTERA DICIENDO MENTIRAS

En una entrevista para el periódico Portafolio[1], el saliente Ministro de Industria y Comercio y próximo director de la DIAN, Santiago Rojas, hizo un balance de los 4 años del gobierno Santos en lo concerniente a su cartera. Como ha sido costumbre en su administración, las aseveraciones carecen de sustento estadístico o sus análisis son parciales, los cuales apuntan más a confundir. En este artículo se hace un resumen de las mentiras del Ministro. 

1. Aumentan más las importaciones que las exportaciones.

El aspecto positivo que resalta permanentemente el Ministro Rojas, es el aumento de las exportaciones que pasaron de USD$40.000 millones en 2010, a cerca de USD60.000 millones en 2013. Si bien es cierto que el monto de las exportaciones creció en dicho periodo, el análisis es parcializado al omitir que las exportaciones cambiaron la tasa promedio de crecimiento de manera preocupante: entre enero de 2010 y marzo de 2012, las exportaciones crecieron a una tasa promedio de 31%. En el periodo entre abril de 2012 y abril de 2014, las exportaciones decrecieron el 2%, lo que corresponde a una caída en 33 puntos porcentuales en un periodo de 24 meses. Es decir, las exportaciones tuvieron un auge durante los dos primeros años de Santos I, explicado por la recuperación temporal de las potencias económicas, el aumento en los precios de los commodities y mayor demanda internacional. Sin embargo, en los dos años siguientes, con los TLC de EEUU y la Unión Europea en pleno vigor, las exportaciones entraron en un contexto caracterizado por la recaída de las potencias, la desaceleración de la demanda de China y el estancamiento productivo de la industria y el agro.

A su vez, el Ministro omite que las exportaciones vienen creciendo por debajo de las importaciones, lo que ha reducido el superávit comercial construido por más de 3 décadas. Entre abril de 2012 y abril de 2014, las importaciones crecieron el triple (4% promedio) que las exportaciones (-2% promedio), lo que generó un desplome acelerado de la balanza comercial que pasó de USD$4.023 millones en 2012 a USD$2.201 millones en 2013. Si bien es preocupante que la balanza comercial positiva se haya reducido a la mitad, los resultados de los primeros 5 meses de 2014 indican que la balanza comercial será deficitaria al final del año, resultado que no se daba desde 1998. En lo corrido del 2014, la balanza comercial es deficitaria en USD$1.134 millones, mientras que en el mismo periodo de 2013 fue de USD$1.043 millones, una caída de 209%.

2Las exportaciones no se diversifican.

Según el Ministro, las exportaciones no minero-energéticas (NME) han crecido 19% entre 2010 y 2013, desconociendo los resultados comerciales generales sobre la concentración de las exportaciones en los bienes minero-energéticos (ME), caída de las exportaciones industriales y el estancamiento de las agrícolas.

En un periodo de 10 años (entre 2004 y 2014), la participación de las exportaciones ME pasó de 28.8% a 60.7%. La especialización de Colombia en el sector primario (reprimarización), se dio de manera acelerada en los últimos 4 años. Dicha especialización fue promovida y desarrollada por los defensores del libre comercio en Colombia. La clasificación de un “país minero” y la aceleración de la locomotora minero-energética, configuraron una estructura económica altamente dependiente del petróleo y el carbón, que se llevó por delante los sectores transables estratégicos como la industria y la agricultura. Por eso es llamativo que el Ministro se preocupe por la poca diversificación de las exportaciones y la concentración de estas en ME, cuando es justamente lo que se ha promovido desde el Ejecutivo.

Por su parte, las exportaciones industriales presentan una desaceleración entre 2012 y 2013 con un crecimiento negativo del 6%, mientras las exportaciones agrícolas permanecieron estancadas en USD$2.600 millones durante los últimos 3 años. Los subsectores mas afectados entre 2012 y 2013 han sido textiles y fabricación de prendas de vestir (-13%), actividades de edición e impresión (-18%), fabricación de productos metalúrgicos (-28%).

Por esta razón sorprende la consigna de libreto, referente a los nuevos productos y empresas que exportan por primera vez a los mercados con TLC. El ministro tiende a defender los pésimos resultados comerciales de Colombia con esta aseveración. Dichos productos tienen una participación insignificante en las exportaciones totales de Colombia. En el caso del TLC con EEUU, los 350 nuevo productos exportados entre mayo de 2012 y enero de 2014 fue de US$ 44 millones, apenas el 0,13% del valor total de las exportaciones en ese mismo período (US$ 33.519 millones).

 3. Lo que se importa compite con la producción nacional

Según el Ministro Rojas, no es preocupante el deterioro de la balanza comercial siempre y cuando las importaciones sean de bienes de capital, insumos y materias primas no producidas en el país, ya que estas pueden ser utilizados para la transformación productiva y posterior exportación. En primer lugar, es importante mencionar que muchos de los insumos productivos (por ejemplo los agrícolas) son altamente controlados por trasnacionales que imponen un precio monopólico a los productores nacionales. El decreto 970 de 2013, que impedía la comercialización y utilización de semillas sin sello certificado (una exigencia del TLC con EEUU y Europa), es un ejemplo evidente de bienes importados que desplazan a bienes nacionales sustitutos (semillas).

En segundo lugar, es falso que el aumento de importaciones haya sido en productos no elaborados nacionalmente. Por ejemplo, en el TLC con EEUU, las importaciones agrícolas crecieron 57% entre los 24 meses previos al TLC y los 24 meses posteriores. Por productos, sobresalen las importaciones de arroz que pasaron de 8.350 toneladas a 221.916 toneladas, aumentando en 2.557%. En el marco del acuerdo comercial se importaron 213.566 toneladas adicionales de arroz. Las importaciones de productos lácteos casi se triplicaron: pasaron de 5.100 toneladas a 14.608 toneladas Las compras externas de oleaginosas se incrementaron en 108%, pasando de 594.250 toneladas a 1.237.586 toneladas. Las importaciones de carne de res y de cerdo crecieron 62%, de 52.961 toneladas a 85.671 toneladas. Finalmente, las compras de soya aumentaron 65%, pasando de 184.583 toneladas a 304.742 toneladas. Entre 2012 y 2013, las importaciones de automóviles aumentaron 18%, al pasar USD$601 millones a USD$707 millones. Esto demuestra que se están importando bienes intermedios y de consumo que desplazan a los productores nacionales, los cuales se encuentran en una crisis productiva manifiesta en los pasados paros agrarios.

Por último, es importante hacer un balance sobre las consecuencias de sustitución de proveedores. El Ministro Rojas reconoce que la sustitución se ha dado en productos como trigo, aceites, leche en polvo, lactosueros, maíz amarillo, arveja y fríjoles. Lo que el Ministro desconoce es que el comercio exterior con los países andinos y del Mercosur se ve gravemente afectado, por cuanto se pierden importantes destinos de exportaciones industriales, sustituidos por los proveedores norteamericanos y europeos.[2]

 4. Estados Unidos gana Colombia pierde

Para el saliente Ministro Rojas el creciente desbalance externo con Estados Unidos no es consecuencia del TLC. Para el Ministro el único factor que incide en el resultado comercial con el país del norte es la volatilidad en los precios de los bienes minero-energéticos.

El país que más contribuyó en la caída fue Estados Unidos: el superávit comercial con esta nación en 2012 fue de US$8.250 millones y en 2013 cayó a US$2.777 millones, lo que corresponde a una caída del 66%. Tras dos años de la firma del TLC con el país del Norte, el superávit acumulado se redujo a la tercera parte. Para los primeros cinco meses del 2014, el resultado es alarmante: el desplome de la balanza comercial fue de 182%, al pasar de un saldo positivo de USD$1.764 millones en 2013 a uno negativo de USD$1.445 millones en 2014. Todo indica que para este año el balance comercial con EEUU sea negativo, resultado que no se veía desde 1995, ratificando que los TLC han tenido efectos perversos en el comercio exterior colombiano.

El TLC con Estados Unidos, profundizó el flujo de mercancías desde EE.UU. hacia Colombia y no facilitó las exportaciones colombianas a ese país, como lo prueban las cifras oficiales. Entre mayo de 2012 y mayo de 2014, las exportaciones colombianas a EEUU sumaron USD$36.747 millones, 12% menos que los dos años anteriores a la entrada en vigencia del TLC, cuando las exportaciones fueron USD$41.340 millones. Por su parte, las importaciones aumentaron 29.7% en el mismo periodo, al pasar de USD$25.201 millones entre 2010 y 2012 a USD$32.692 millones entre 2012 y 2014.

Con la información disponible de las exportaciones a EEUU durante el TLC, el SIA encontró que si bien las exportaciones tradicionales (especialmente petróleo y carbón) han caído, la disminución de las exportaciones totales a ese país se debe, además a subsectores fundamentales de la industria como las confecciones, la industria automotriz, entre otros.

 5. No hay recuperación industrial

En sus declaraciones el saliente Ministro de Comercio, Santiago Rojas, considera que el sector productivo del país ya atravesó por su peor momento y destaca que el gran logro del ministerio fue consolidar una política industrial que no solo apoya al sector con protección sino que genera altos niveles de productividad, innovación, competitividad y posibilidades de internacionalización a las empresas.

En los últimos dos años el país solo ha crecido en actividades de tercerización y servicios mientras los indicadores en la industria vienen de mal en peor. En 2012 la producción del sector industrial no presentó ninguna variación con respecto a 2011; y para 2013 cayó 1,9% respecto al año inmediatamente anterior. Solo hasta este año se empiezan a ver cifras positivas, y estos resultados pueden explicarse en gran medida por el buen desempeño del sector construcción que demanda materias industriales, en los primeros cinco meses del año la producción real aumento 2,5%, para el año 2010 en el mismo periodo el crecimiento fue de 5,3% y se destacaban los desempeños de sectores como el de vehículos automotores y confecciones con crecimientos del 27,6% y 15% respectivamente, sectores que entre enero y mayo de este año han tenido una variación en su producción de -1,1% para vehículos y -0,1% para confecciones. En cuanto a las ventas externas, en el primer semestre del año en curso, las de bienes industriales presentaron una reducción de 16,5% y las de manufacturas -13,5%, en cuanto al empleo la situación no mejora, el ministro señala que el sector industrial tiene todo el apoyo del Estado porque es allí en donde se genera empleo formal y estable, sin embargo las cifras demuestran todo lo contrario, en los últimos doce meses el personal ocupado en el sector industrial disminuyó 1,7% y la contratación de trabajadores fijos ha sido menor en 4%, solo entre abril y junio se perdieron 15.000 empleos en el sector.

Bruce Mac Master, presidente de la asociación de empresarios industriales más grande del país (ANDI), ha declarado en varias oportunidades ante medios que en el país nunca ha habido una política industrial y manifiesta que es preocupante el descuido en sectores tradicionales como el textil, el de automóviles y el metalmecánico, considera que políticas como el Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (Pipe) y los aranceles no son suficientes para garantizar un aumento en la competitividad de los industriales, hay cabos sueltos como la infraestructura, la seguridad jurídica y el contrabando entre otros, que no han sido integradas de manera correcta en el diseño de las políticas.

Las cifras hablan por sí solas y demuestran el abandono que ha tenido el gobierno con el sector productivo. Es irresponsable que la persona encargada durante años del crecimiento industrial del país considere que ya se han tomado las medidas correspondientes para atender la evidente crisis por la que se atraviesa y que a pesar de que las cifras muestren lo contrario él asegure que el sector va por buen camino.

 6. Se va a continuar una mala política

Según el ministro Rojas, la política comercial de apertura cumplió un ciclo y ahora deberá profundizarse en una política industrial basada en la competitividad y aumentos de la productividad. Es una afirmación poco verídica si se tiene en cuenta que hay por lo menos 5 acuerdos comerciales en discusión y por entrar en vigencia: Corea, Panamá, Israel, Alianza Pacifico y Japón. ¿Cómo es posible que se considere terminado el ciclo de apertura cuando están en proceso de discusión y aprobación tales acuerdos comerciales?. Miente el Ministro cuando hace tal afirmación.

En conclusión, el Ministro saliente Santiago Rojas y nuevo director de la DIAN, sale de la cartera faltando a la verdad y amañando la realidad, al realizar análisis parcializados. La nueva ministra delegada, Cecilia Alvares-Correa deberá responder por los resultados comerciales de Colombia y los efectos de los TLC y en especial, por las mentiras de su antecesor y si el ex ministro Rojas en su nuevo cargo en la DIAN va a seguir con el mismo tipo de análisis, esperaremos nuevos engaños en el frente tributario.


[1] http://www.portafolio.co/especiales/ministros/entrevista-santiago-rojas-mincomercio-balance-gestion

[2] El proceso de desviación de comercio en la CAN fue demostrado en el Informe SIA #10.

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