martes, agosto 20, 2019

LA UNA RECHAZA EL CIERRE DE LA ESCUELA DE BELLAS ARTES DE TUNJA

LA UNA RECHAZA EL CIERRE DE LA ESCUELA DE BELLAS ARTES DE TUNJA

G4

La Unidad Nacional de Artistas UNA, condena el cierre de la Asociación Casa Escuela de Bellas Artes Tunja. En una nación donde la cultura es considerada como un bien de tercera, que las pocas escuelas de artes que vienen funcionando sean cerradas, es un ultraje a los trabajadores culturales. La defensa y promoción de la cultura nacional deben ser obligatorias para cualquier país que quiera formar y enriquecer su desarrollo cultural.

Cuando el presupuesto del Ministerio de Cultura se ve reducido en un 14:2% para el 2016 y la inversión para el fortalecimiento del fomento, promoción y desarrollo de la cultura y la actividad artística nacional, pasa de 7.000 a solo 3.830 millones de pesos, es otra afrenta para los trabajadores de la cultura que las administraciones locales retiren el apoyo debido a las escuelas de artes. No solo se deja sin estudio a un gran número de personas, sino sin trabajo a los profesores que están luchando por promover y defender la cultura colombiana. La historia es la siguiente.

Durante el gobierno del Señor Alcalde Doctor Arturo Montejo, la Administración Municipal arrendó el predio conocido como Centro Cultural Enrique Medina Flórez para el funcionamiento de la Escuela de Música y de otros procesos en artes plásticas, danza y teatro de títeres. Seis años después, finalizando el segundo año de gobierno del Señor Alcalde Doctor Fernando Flórez, se fundó La Asociación Casa Escuela de Bellas Artes Tunja, centrando así los procesos que se venían desarrollando, y agrupando las líneas de formación artística para las poblaciones en general, desde infancia hasta tercera edad y discapacidad. Las entidades integrantes de la Asociación son: La Fundación Escuela de Bellas Artes de Tunja (Artes plásticas y visuales), La Fundación Cultural y Artística FUNDATRON (Teatro y Cine), La Corporación de Investigación Cultural ORIGEN (Teatro para niños, Teatro de Títeres y Cine), La Fundación Cultural HASKALÁ de Colombia (Danza Tradicional) y La Asociación de Pensionados ORPEBOY (Danza, pintura, música y manualidades).

Con ello se co-administraba el espacio físico de la casa (Centro Cultural Enrique Medina Flórez) con la Secretaría de Cultura Municipal y se ampliaba la cobertura de los programas. Se logró brindar y afianzar uno de los espacios con mayor infraestructura de Tunja y tal vez el de mayor cobertura en población, artes y oficios, con 9 procesos de formación en danza tradicional, teatro, títeres, música, cinematografía, pintura, escultura, fotografía, orfebrería y tejidos, con la participación de más de 325 estudiantes permanentes y otros 200 ocasionales, y más de 30 formadores. Se gestionaron mediante convocatorias, convenios y matrículas sus ingresos y se generaron muestras en cada una de las artes en festivales, encuentros, muestras y eventos de Tunja y el departamento.

Por primera vez la ciudad de Tunja, única capital de Colombia que no cuenta con una Escuela de Bellas Artes propia, inició este proyecto de la mano con el sector artístico. La apatía del sector público por las Bellas Artes, material de relleno y desplazamiento presupuestal por considerarse tan solo un gasto innecesario, despoja a la población de este derecho al estudio y profundización de la cultura local y nacional. Al liquidar  el contrato de arrendamiento entre la Alcaldía de Tunja y el Amparo de Niños en diciembre del 2015 y el comodato entre este último y la Fundación dueña del predio en las mismas fechas, se ordenaba el desalojo y cierre de las actividades de la escuela y sus entidades con un plazo máximo de 8 días a partir de su “notificación” verbal el viernes 22 de enero del presente año. El plazo se cumplió el sábado 30 del mismo mes.

De esta manera se dejará sin trabajo a los más de 30 formadores y sin posibilidades de recibir educación artística y humana a los más de 300 estudiantes de todas las áreas. Las entidades que allí trabajan, se verán en la obligación de liquidar esta Asociación que se mantenía gracias a un espacio físico que centraba las labores de entidades distintas pero que encontraban en ella la posibilidad de ejecutar sus objetos sociales como formar, investigar, apoyar, gestionar y asesorar proyectos artísticos para la población tunjana. Obligándola a cerrar para siempre sus puertas, se afecta a las familias y entidades culturales legalmente constituidas y se las despoja de su derecho a la educación artística y al trabajo.

La administración local debe dar una respuesta oficial que clarifique a los docentes, estudiantes y la población en general, cuál es la solución que dará para garantizar el derecho de los tunjanos a tener una escuela de artes. Es necesaria una reubicación digna que garantice el derecho laboral de sus formadores y el acceso a la formación artística para la población de Tunja incluidos sus niños, abuelos y discapacitados.

La UNA se solidariza con la lucha de los trabajadores culturales de la Escuela de Bellas Artes de Tunja y llama a la lucha a la población local en defensa del derecho a una formación cultural realmente nacional y democrática.

Unidad Nacional de Artistas, UNA

Febrero 1, 2016 

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