martes, noviembre 19, 2019

Lo que viene para ciencia y tecnología en Colombia

Lo que viene para ciencia y tecnología en Colombia

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Cali, junio 6 de 2016

Cedetrabajo Capítulo Valle[1]

Pertenecer actualmente al Comité de Política Científica y Tecnológica de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) trae inconvenientes para el desarrollo nacional en Ciencia y Tecnología (CyT). Los cambios al Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) propuestos por la OCDE para Colombia, están consignados en el borrador (1–14/012016) del documento Conpes “Política Nacional de Ciencia, Tecnología e  Innovación, 2015-2025” y responden a principios e intereses económicos  distintos a los del sector de CTI del país. ¿Qué le espera a la CyT nacional? ¿Cuáles son los argumentos de la comunidad académica para oponerse con tanta firmeza a la política de CTI que propone el Conpes? ¿Por qué la OCDE impone políticas de desarrollo para Colombia opuestas a las ejecutadas en sus países miembros? ¿Puede la innovación desarrollarse en un país de mypimes sin una fuerte intervención del Estado? ¿Se puede hacer Ciencia de Frontera sin programas nacionales de larga envergadura? ¿Puede florecer la ciencia en un país especializado en exportar materias primas? ¿Cómo desarrollar la industria de base tecnológica nacional en un ambiente internacional dominado por monopolios? ¿Cuál es el papel de Colciencias? A continuación un análisis.

 

Expuestos a la crisis internacional

Una política nacional responsable de CyT debe ser capaz de neutralizar o minimizar los efectos negativos de la crisis internacional en el sector. Pero la política de Ciencia de la OCDE para Colombia consiste en trasladar la responsabilidad de sostener la CyT a las empresas –quizás  el sector más vulnerable de la crisis internacional-, al contemplar que el sector privado financie el 75% (12.9 Billones)[2] de la inversión en CyT para 4 años, tal y como lo plantea el Plan de Desarrollo del gobierno Santos. La gravedad de lo anterior es que el Estado ceda la responsabilidad de generación de CyT a organizaciones débiles (99.8% del tejido empresarial son mypimes) y cortoplacistas como las existentes, pues estaría renunciando al desarrollo científico que el país requiere.

El año anterior la economía global experimentó una fuerte desaceleración que el documento Conpes no tuvo en cuenta, como el impacto negativo del colapso de los precios del petróleo y de las materias primas en la financiación del sector de CyT. El desplome de una nueva burbuja especulativa (en tan solo tres meses los mercados bursátiles perdieron USD 13 Billones)[3] destruyó  la riqueza y parte de la ciencia creada en años anteriores.

La publicitada recuperación económica de la mayoría de los países está lejos de alcanzar el crecimiento económico registrado antes de la última gran crisis financiera del 2008. La crisis permanecerá en los próximos años y el país debería prepararse y no seguir en el error de sustraerse del contexto económico internacional.

El gasto bruto mundial en CTI podría seguir la tendencia de crecimiento lento registrada entre 2007-2013, comparado con el periodo 2002-2007[4]. Actualmente todos los países juntos destinan el 1.7% (2013) del PIB mundial en actividades CTI y si se mantiene la especulación financiera, probablemente la cifra descienda. La crisis financiera también acrecentó la brecha en la generación de conocimiento entre los Estados Unidos y el resto del Mundo. El gasto interior bruto en CTI de los Estados Unidos representa el 23% del gasto mundial en I+D[5]. Aunque la financiación de la CyT en EEUU haya permanecido congelada los últimos años[6], no se avizoran cambios en su poderío científico teniendo en cuenta la fortaleza de su Estado en la generación de dinero a partir de la deuda: EEUU fue capaz de trasladar la crisis al resto del mundo y revitalizar su aparato productivo.

En contraste, los países que se habían caracterizado por financiar con solvencia las actividades de CTI han tenido que disminuir su apoyo estatal, tal y como ocurrió en Canadá, donde el porcentaje en el gasto mundial disminuyó, pasando del 2,1% al 1,5% en el período 2007-2013[7], demostrando que es notoria la tendencia al retroceso del apoyo público y podría continuar en los próximos años. Lo anterior debería prender las alarmas en Colombia (que ha dejado de recibir 17 Mil USD por la caída de los precios del petróleo)[8], pues los países especializados en materias primas mineras y dependientes del capital extranjero, presentaron  mayores dificultades en la financiación pública de la CTI. Al respecto, autores del Informe de la UNESCO sobre la Ciencia hacia 2030, señalan “que la dificultad [de elaborar políticas nacionales] es mucho mayor aún como consecuencia del agotamiento de los presupuestos públicos provocado por la crisis de 2008 en muchos países”. En síntesis, la CyT tendría problemas de financiamiento público en los próximos años, lo que permite pensar que la política del actual gobierno de incentivar la financiación de la empresa privada no sería la respuesta más adecuada.

El documento borrador del Conpes tampoco presenta medidas para enfrentar un proceso característico de la economía global. La fusión de compañías de alto componente científico (ver Tabla 1) influenciará al sector de CyT mundial en los próximos años, como lo advierte Joseph Stiglitz al decir que ha llegado “la nueva era de los monopolios”[9] y en muchas industrias se está produciendo una concentración del mercado. La política científica de largo plazo debe incluir en sus análisis este rasgo de la situación actual que ralentiza la innovación en la medida que se niega la competencia.

En la industria química, un ejemplo representativo es la fusión de Dow Chemical y DuPont[10], el mayor acuerdo comercial de toda la historia. La oferta de productos de la nueva empresa en los mercados será inigualable, dado que esta multinacional agroquímica de 130 Mil USD ocupará una fuerte posición en el mercado de semillas, polímeros y productos químicos para el maíz, la soja, el algodón y otros cultivos, desplazando a Monsanto al segundo lugar. Sin embargo, recientemente se hizo pública la intención de fusión entre Monsanto y la multinacional Bayer, lo que podría cambiar el ranking empresarial en este sector.

 

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Las sinergias de las multinacionales fusionadas también permitirán una alta reducción de costos[12] (calculados en 3 Mil USD). Du Pont, por ejemplo, anunció que antes de la integración suprimiría el 10% de su actual plantilla global, lo que supondrá prescindir de 53.000 de sus trabajadores y el cierre de un centro de investigación llamado DuPont Central Research & Development.

La disminución de plazas de trabajo de alto nivel científico coincide con un incremento del personal dedicado a CTI. Los 7,8 millones de investigadores en el mundo (20% más con respecto a la cifra existente en 2007) se enfrentan a un mercado laboral más competido donde la oferta de científicos estaría superando la demanda, lo que está acorde con el desempleo mundial que superó los 200 millones de habitantes después de la crisis.[13] En los próximos años es probable que el oligopolio provoque una disminución de inversión en innovación y un detrimento en los puestos de trabajo y los salarios en el sector de CTI. El país no está preparado para este nuevo tipo de desempleo.

Las empresas en Colombia no están en la capacidad y no tienen la intención de contratar Doctores (PhD). En una prueba piloto, Colciencias financió la vinculación de Doctores en empresas durante dos años, pero la mayoría decidieron no continuar con el apoyo de Doctores al no querer asumir estos costos, por lo cual,  de 24 empresas que fueron apoyadas, solo 2 emplearon a los Doctores una vez finalizó la prueba (Colciencias, 2014).[14]

Colombia también estaría adoptando enfoques que la experiencia internacional ya rebatió. Los países se están apartando del planteamiento lineal que empezaba por la investigación básica y acababa en la innovación, hacia conceptos más complejos y sistémicos en la forma y vacíos en el contenido. Muchos de estos países están privilegiando las políticas de innovación en los sistemas nacionales de CTI en detrimento de la investigación básica. Los resultados de la implementación de este modelo en Japón muestran un retroceso en los indicadores de calidad de la investigación básica.[15] El gobierno japonés está tratando de revertir esta política recuperando las instituciones y las universidades públicas enfocadas en la Ciencia de Frontera.[16] En contraste, aquí en los próximos años se prevé la ejecución de instrumentos financieros para incentivar a las empresas a innovar, concentrando recursos públicos semilla en algunas de ellas. La profundización del enfoque innovador hará más difícil la investigación básica en el país.

En conclusión, la crisis financiera internacional ralentizó el gasto en CTI, destruyó fuerza de trabajo calificado, privilegió la innovación en detrimento de la investigación básica, y el Conpes propuesto no contempla medidas para minimizar estas amenazas de la economía global.

 

La nueva función del Estado: un debate de principios  

El modelo económico, y por consiguiente, el sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación que impulsa la OCDE en Colombia, podría no ser el que el país requiere para desarrollar las fuerzas productivas. La OCDE es un club que promueve las políticas del neoliberalismo, opuestas a cualquier asomo de intervención del Estado en la economía y en el sector de la CyT, “en materia económica, se requiere liberalizar los servicios financieros, hacer más dinámico, simple y transparente el sistema tributario, fortalecer los marcos de inversión extranjera, desarrollar políticas de buen gobierno corporativo, fortalecer los mecanismos de supervisión y control, implementar un buen marco legal de competencia, mejorar los sistemas de contratación estatal y los estándares de transparencia en la gestión pública”.[17]

El documento Conpes propuesto desarrolla para Colombia la política de la OCDE y es probable que se ejecute en los próximos años. El nuevo rol del Estado dentro del sistema nacional de CTI es diferente al accionar de los países miembros del Club, pues la OCDE promueve políticas de desarrollo que ellos no aplican. Los hechos parecen conceder la razón al economista Ha-Joon Chang de la Universidad de Cambridge, cuando afirma que “ninguno de los países hoy desarrollados practicaba el liberalismo económico en la forma en que el neoliberalismo lo ha querido imponer al mundo los últimos 30 años”.[18]

La función del Estado es subvalorada en un documento donde las instituciones  y las políticas públicas son direccionadas a “dar respuesta a las fallas del mercado”.[19] El Conpes se contradice con la historia de los avances tecnológicos en los países industrializados donde el desarrollo tecnológico y científico no se originó a través de inversiones privadas sino con abundante inversión pública. La política de la OCDE en Colombia omite este hecho al definir como actor principal del sistema de CyT al sector empresarial y financiero privado.

Al respecto, la economista Mariana Mazzucato devela otra historia de Apple. Esta empresa invirtió menos en Investigación y desarrollo (I+D) que otras industrias tecnológicas porque se apoyó en el financiamiento público creado. Los recursos públicos de Estados Unidos fueron claves para el desarrollo del internet, el GPS, las pantallas táctiles, la microelectrónica. Para Mazzucato, el problema “es que la historia que se cuenta sobre el éxito de Apple olvida el rol público”[20], y añade: “el Estado no es útil solo para corregir las imperfecciones de los mercados, sino que ha sido esencial en la creación de nuevos mercados”[21]. En EEUU la industria farmacéutica, el desarrollo de nanotecnología, biotecnología e industria aeroespacial, reciben aportes públicos anuales. Es en realidad el Estado (EEUU) el que ha llevado adelante una masiva inversión de riesgo para impulsar la innovación”, pues el capital privado por naturaleza no invierte en actividades de riesgo alto.

El modelo de sistema de CyT que promueve la OCDE para los países pobres (que limita el rol del Estado) provocaría que éstos desperdicien recursos públicos. La eficiencia del sistema de innovación en Colombia, por ejemplo, se ubica en los últimos lugares, 114 sobre 141 países. Los escasos recursos dedicados a la innovación no están registrando los impactos esperados en la productividad. Para Ha-Joon Chang, “es la presencia activa del Estado la que explica el desarrollo de países como Japón, Corea, Finlandia (…) lo que hacen los países ricos es “patear la escalera” que les permitió desarrollarse, impidiendo que otros suban por ella”[22].

El país requiere replantear su modelo de CTI sin la injerencia de las potencias económicas. Las universidades públicas deben convertirse en el eje de todo el sistema nacional de CyT si el gobierno toma la decisión política de asumir su deuda histórica (11 Billones pesos) y así financiar la oferta e investigación universitaria.

 

El reclamo de los académicos

Una vez el gobierno publica el borrador del documento Conpes, el sector académico representado en los Centros de investigación de seis universidades (Nacional, Antioquia, Javeriana, de Cartagena, de Caldas y del Rosario) junto con la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (ACAC), manifestaron públicamente  su desacuerdo con la política planteada.

En dicho reclamo, advierten que el documento Conpes “parece un documento elaborado exclusivamente para cumplir un requisito del país en su intento por pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)”[23] y no responde a las necesidades reales del sistema nacional de CTI. Los académicos de la Universidad Nacional por su parte, sugirieron reescribir el documento.[24]

En resumen, las deficiencias de la política señaladas por os actores académicos comprometen los siguientes puntos:

❖    Falta de recursos.

❖    Los mecanismos para financiar las políticas no están bien definidos.

❖    Refleja una visión general de CyT que carece de profundidad.

❖    El Conpes no conecta claramente la innovación con la investigación.

❖    Adolece de un apropiado sustento técnico que conduzca a construir una verdadera política de desarrollo científico y tecnológico de largo plazo para el país.

❖    Dejó a la CTI al servicio de las empresas.

❖    Ignora en sus planteamientos la situación real del sector productivo en general y de la industria en particular.

❖    No tiene en cuenta la situación nacional.

 

El capital de riesgo y Colciencias

El Conpes de CyT también propone disminuir las barreras normativas que impidan la creación de nuevos instrumentos financieros (capital de riesgo)[25]. La apuesta de la nueva política es que tanto la inversión privada extranjera (en su mayoría capital golondrina) como los nuevos esquemas de garantía de crédito, puedan compensar la inversión en CyT que el modelo económico y el Estado no está produciendo. El apoyo público para la CTI se reduce al capital semilla, beneficios tributarios e incentivos al capital financiero que invierten temporalmente en Colombia, que hacen ganancia con la especulación y no generan producción[26] (ver Tabla 2).

 

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Con todo lo anterior, es poco probable que en los próximos años la financiación de la CyT en Colombia supere la barrera del 0.2% del PIB.[28] Tampoco se espera un cambio en la fuerte tendencia negativa del presupuesto de Colciencias (en el año 2012 fue de 416.000 millones de pesos y para el 2016 es de 270.000), dado que su obligación creciente con las becas doctorales impedirá financiar mayor número de proyectos de investigación. Las cifras al respecto son dicientes: para el año 2012 Colciencias aprobó 473 proyectos de 200 millones, mientras que en el 2014 aprobó 300 proyectos de 150 millones.

Desafortunadamente no hay evidencia fáctica para afirmar que la tasa de capital humano altamente calificado supere el número de 6.6 Doctores por millón (en Brasil el número de personas con doctorado es 10 veces mayor que en Colombia y en México 8 veces). La calidad de los Doctores también podría enfrentar dificultades si solo el 2% de los programas doctorales cuenta con registro de alta calidad[29].

Además se presenta otra dificultad, como la industria y el comercio están siendo forzadas a la especialización de materias primas y a la desnacionalización de la economía respectivamente, no se prevé que estos sectores jalonen el empleo de capital calificado, pues un ejemplo es que para exportar frutas y carbón sin procesar, no se requieren trabajadores con título de doctorado. El modelo económico extractivista está haciendo casi imposible el desarrollo científico nacional.

 

Consideraciones finales

  • Las organizaciones y gremios de científicos, las universidades, los estudiantes y el público en general debemos hacer los esfuerzos por movilizarnos en torno a destrabar las ataduras que no están permitiendo el avance de la ciencia.
  • La investigación en ciencia y tecnología es un problema de recursos, pues no es posible desarrollar CyT sin recursos estatales ni presupuestos suficientes.
  • Las leyes y normatividades (Conpes, Ley de Ciencia) expedidas desde 1990 no resuelven los dos problemas principales: la desprotección del aparato productivo y el verdadero papel que debe cumplir el Estado.
  • La solución es política, tiene que ver con un modelo económico que va en contra de la ciencia y por lo tanto del desarrollo nacional.
  • La responsabilidad de financiar la CTI no debe recaer principalmente en el incipiente y golpeado sector privado.
  • Se debe rechazar que la política para la CTI consignada en el Conpes sea producto de las recomendaciones de la OCDE, que al contrario, en los demás países del Club, sí ha desarrollado el campo de CTI con una fuerte intervención estatal.

 

[1] cedetrabajocapitulovalle@gmail.com

[2] http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/porque-asi-como-digo-una-cosa-pienso-otra-moises-wasserman-columna-el-tiempo/16336061

[3] http://www.elblogsalmon.com/mercados-financieros/mercados-bursatiles-han-destruido-13-billones-de-dolares-en-3-meses

[4] http://unesdoc.unesco.org/images/0023/002354/235407s.pdf

[5] http://www.unesco.org/new/es/natural-sciences/about-us/single-view/news/research_at_the_forefront_of_the_global_race_for_sustainable_development_says_unesco_report/#.Vy9KFcFbw1g

[6] Idem.

[7] Idem.

[8] Revista Deslinde N. 59.

[9] http://www.eleconomista.es/economia/noticias/7570427/05/16/Joseph-Stiglitz-advierte-de-que-ha-llegado-la-nueva-era-de-los-monopolios.html

[10] http://2015.cenmag.org/chemical-makers-looked-big-deals-html/#.Vt9GncGVG94

[11] Idem.

[12] http://www.lne.es/economia/2015/12/12/du-pont-fusionara-dow-suprimira/1854358.html

[13] www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160302_desempleo_china_gch_am

[14]https://www.dnp.gov.co/CONPES/Documents/Pol%C3%ADtica%20nacional%20de%20ciencia,%20tecnolog%C3%ADa%20e%20inovaci%C3%B3n,%202015-2025%20VBorrador.pdf

[15] unesdoc.unesco.org/images/0023/002354/235407s.pdf

[16] Idem.

[17] http://www.dinero.com/imprimir/205420

[18] http://www.elblogsalmon.com/economia/algunos-mitos-claves-del-libre-comercio

[19]https://www.dnp.gov.co/CONPES/Documents/Pol%C3%ADtica%20nacional%20de%20ciencia,%20tecnolog%C3%ADa%20e%20inovaci%C3%B3n,%202015-2025%20VBorrador.pdf

[20] http://ciperchile.cl/2016/04/19/la-economista-mariana-mazzucato-trae-de-regreso-al-estado-emprendedor/

[21] Idem.

[22] Idem.

[23] http://www.dinero.com/emprendimiento/articulo/conpes-de-politica-de-ciencia-tecnologia-e-innovacion-2015-2025/217647

[24] Idem.

[25]https://www.dnp.gov.co/CONPES/Documents/Pol%C3%ADtica%20nacional%20de%20ciencia,%20tecnolog%C3%ADa%20e%20inovaci%C3%B3n,%202015-2025%20VBorrador.pdf

[26] http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/paraiso-especulativo-rudolf-hommes-columnista-el-tiempo/16578849

[27]https://www.dnp.gov.co/CONPES/Documents/Pol%C3%ADtica%20nacional%20de%20ciencia,%20tecnolog%C3%ADa%20e%20inovaci%C3%B3n,%202015-2025%20VBorrador.pdf

 

[28]http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/porque-asi-como-digo-una-cosa-pienso-otra-moises-wasserman-columna-el-tiempo/16336061

[29]https://www.dnp.gov.co/CONPES/Documents/Pol%C3%ADtica%20nacional%20de%20ciencia,%20tecnolog%C3%ADa%20e%20inovaci%C3%B3n,%202015-2025%20VBorrador.pdf

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