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La Repuiblica / Lunes , Abril 21, 2014

Colombia es el país de Latinoamérica con más zonas francas instaladas en su territorio, cuenta con 97.

Ser el líder en creación de estos parques industriales no le ha garantizado serlo en empleo, ya que genera menos de la mitad de ocupados que crea Honduras, que tiene la mitad de zonas francas instaladas que Colombia.

Algunas de las causas de este resultado son, según expertos consultados, inestabilidad jurídica, cambios en los contratos y especulación en precios de los terrenos.

Estos resultados fueron entregados por la firma consultora Araújo Ibarra & Asociados, presidida por Martín Gustavo Ibarra, quien asegura que las zonas francas están llamadas a reinventarse. “Las industrias que tienen en su eje de negocio la exportación deben irse hacia las costas, y las que tienen producción para el consumo local deben trabajar en el centro del país. China es un gran ejemplo de reinvención de zonas francas”.

informalEl estudio indica que República Dominicana cuenta con 53 parques industriales, Nicaragua 49, Honduras 43, (ver gráfico). Cuando se va a revisar el número de empleos directos que generan, el panorama es distinto. En empleo somos el séptimo. Se adelantan, Honduras 146.000 empleos, República Dominicana 140.000, Nicaragua 110.000, El Salvador 81.000, Costa Rica 62.000, y Colombia 52.550. Llama la atención países como Chile, que en el marco de la Alianza del Pacífico si se compara con Colombia, cuenta con solo dos zonas francas, pero generan 17.000 empleos.

Pedro Sarmiento, consultor internacional y socio director de Deloitte, explica que este resultado en Colombia se debe a la inestabilidad jurídica para los operadores. “Yo como productor debo tener un modelo de negocio que esté alineado con las decisiones de Gobierno, el Estado debe facilitar ese modelo”.

Actualmente, quien esté interesado en pertenecer a una zona franca debe fijarse en las condiciones que el Gobierno les exige. El operador debe pagar 15% de impuesto de renta más el impuesto Cree (Impuesto sobre la Renta para la Equidad). Este último varía con el paso del tiempo. Después del 31 de diciembre de 2012, pagan 9% durante los años 2013 a 2015 y 8% a partir de 2016.

Para Carlos Ronderos, exministro de Comercio Exterior, el resultado también está dado por los cambios y amenazas en los últimos tiempos. “Cuando se crearon las zonas francas, el Gobierno les dio estabilidad jurídica, con contratos en impuestos fijos, pero con los cambios en las reformas el inversionista se asusta”.

Ahora bien, el principal objetivo de las zonas francas es la creación de empleo y atracción de la inversión extranjera. La creación de 97 parques significa, para Ronderos, que las zonas francas se han convertido en “centros inmobiliarios y no en procesos de producción. Los precios de las tierras también generan un impacto negativo y se da la especulación”. No obstante, Leonardo Sicard, gerente de la Zona Franca Palermo, agrega que el impacto que tiene el empleo y las condiciones jurídicas no está dado por los cambios que haga el Gobierno sino que depende más de la maduración de cada zona franca y del régimen. “El 90% de ellas hasta ahora se encuentran en etapa de crecimiento”. Para Sicard la etapa de maduración puede estar entre los 18 años y 20 años. Mientras que para encontrar resultados óptimos en generación de empleo, se necesita mínimo de 10 años a 12 años.

La viceministra de Desarrollo Empresarial, María del Mar Palau, dice que desde el Gobierno se está trabajando por dinamizar el empleo alrededor del régimen franco. “Nuestra dificultad es que no se está haciendo una contabilidad sobre los empleos indirectos que se generan, pero sí está comprobado que atrae empleo”.

Las soluciones para mejorar el panorama laboral están sobre la mesa. Algunas de ellas son, según Diego Gaitán, gerente de Zona Franca Bogotá, un régimen sancionatorio que haga su trabajo pero que no afecte la actividad de los operadores. Para Sicard, mayor apoyo del Gobierno hacia estas zonas así como en los países de Centroamérica, donde su economía gira entorno a ellas, a pesar de que ya se trabaja en equipo. Según Ronderos, lo mejor que habría por hacer es “crear un mecanismo de promoción para la instalación de empresas y dejar la especulación de los precios”.

La viceministra Palau asegura que se está trabajando en amplificar las zonas francas de servicios, que están catalogadas como jalonadoras de empleo. La solución está entonces en encontrar empresas que deseen llegar al país para contratar mano de obra calificada. Otra ayuda que cambiaría los resultados, sería la inversión en infraestructura que hoy ya se está dando. Para el especialista en derecho tributario, Pedro Sarmiento, es importante que se avance en el tema, ya que incidiría en los cambios en el empleo si se mira como mayor competitividad para las empresas instaladas.