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FORBES
elcolombiano.com 12/11/2015

Bajar y simplificar impuestos, facilitar la creación de empresas, flexibilizar las normas laborales, diversificar las exportaciones, aclarar la propiedad de la tierra para impulsar el agro y que la política monetaria del peso se ancle al dólar para tener estabilidad cambiaria.

Estos son los seis ingredientes principales que ayer expuso en Bogotá el célebreSteve Forbes, una opinión muy respetada por los mercados ante sus acertados pronósticos. Asimismo, es cabeza y editor en jefe de un grupo de medios que lleva su apellido por nombre (Forbes Media), que también se ve en la carátula de una de las principales revistas de negocios de Estados Unidos y del mundo, fundada por su abuelo (ver recuadro).

Lo trajeron en un viaje fugaz Protección y Sura Asset Management para hablar a un grupo de inversionistas. En cuestión de una hora, y sin pelos en la lengua, primero se fue lanza en ristre contra la política monetaria manejada por la Reserva Federal (FED), banco central estadounidense, que a su vez afecta a las de todos los países del resto del mundo.

Ojos en Colombia

Después se refirió a nuestro país en un tono más propositivo: “Colombia atraviesa momentos difíciles por el colapso de los precios del petróleo y la incertidumbre de lo que pueda pasar con la paz, que si se logra, igual necesitará de otras reformas que deben continuar en infraestructura, sistema tributario y aprender a estabilizar el peso, solo así retomará el ritmo de crecer entre 5 y 7 por ciento”, dijo al atento público.

Sin embargo, tanto en su conferencia, un conversatorio posterior y en una breve rueda de prensa, hizo mucho énfasis en un mismo asunto: “Es una posición equivocada elevar el impuesto de renta o aumentar el IVA, ese no es el camino a seguir”.

Incluso afirmó que “aquí el impuesto al patrimonio (Impuesto a la Riqueza) es una locura, una tasa efectiva de impuestos tan alta (sobre las utilidades) para las empresas es un absurdo”, y añadió que la última reforma tributaria fue contraria al curso de una economía vigorosa.

Al respecto, al ser interrogado por EL COLOMBIANO, Forbes respondió: “Cuando se tienen tasas impositivas tan altas y además un código tributario complejo, sacamos a las empresas, les impedimos crecer en el país y eso tiene un efecto adverso en la economía. Los 30 países más grandes del mundo se han dado cuenta que al simplificar códigos se facilita no solo la vida de las empresas, sino que aumenta el recaudo, pues es más difícil evitar pagar un impuesto sencillo, al tiempo que se formaliza más la economía”.

En ese sentido, el republicano consideró que es un freno para la economía la alta informalidad empresarial que hay en Colombia, pues los negocios que no quieren pagar impuestos, limitan su crecimiento para “no quedar en el radar” de las autoridades fiscales. Por esa vía, tampoco ayudan a reducir la alta informalidad laboral.

De ahí que señaló dos países de los que puede aprender Colombia. Uno es Hong Kong, que tiene un sistema tributario bajo, “sensato” y al tiempo uno de los más afectivos recaudos del mundo. El otro, lo expresa así: “Odio poner este ejemplo:Vladimir Putin, el presidente ruso, hizo una cosa correcta cuando subió al poder: desechó el sistema tributario y solo puso un impuesto con una tarifa de 13 por ciento, fue fácil recaudarlo y los ingresos fiscales aumentaron notablemente.

Otros pendientes

Pero no basta con tener un régimen tributario más competitivo. También Forbes calificó de “preocupantes” tres aspectos en que el país está rezagado.

De una parte, están los altos costos de transporte interno de mercancías a los puertos, comparado con Perú y Chile, lo que limita la posibilidad de aprovechar acuerdos de comercio como la Alianza del Pacífico y otros que se han firmado.

También considera que ocho trámites para crear una empresa en Colombia, como indica el Doing Business del Banco Mundial, es “demasiado”: “Se debe aprender de Nueva Zelanda, donde es asunto de un solo paso y un par de horas”, puntualizó.

Y la alta dependencia de las exportaciones colombianas al petróleo resulta nocivo, justo en tiempos en que los precios de los bienes básicos (commodities), afirmó Forbes, no son resultado de la oferta y la demanda, sino de la debilidad o fortaleza del dólar, según lo que disponga la FED.

“Pensábamos que la bonanza artificial de los precios internacionales del crudo era porque nos íbamos a quedar sin petróleo, pero no es cierto (…) Independiente de que un dólar sea fuerte o débil, se parece a un reloj que avanza muy rápido o a otro que va muy lento, ninguno de los dos nos sirve”, agregó en su conferencia.

En esas condiciones, para que la economía colombiana no vaya al vaivén que le marque la volatilidad del dólar, el invitado estadounidense considera necesario “anclar el peso” a esa divisa para tener una estabilidad cambiaria, saludable para la economía colombiana.

Aclaró que eso no será ahora, pero sí dentro de un año, después de la FED aumente sus tazas de interés, según él, este diciembre y luego de las elecciones para definir sucesor de Obama.

Sobre el tema, contestó a este diario: “cuando llega la llamada maldición del petróleo, que trae con precios altos muchos dólares, el banco central puede tomar contramedidas y reducir la cantidad de dinero en circulación. Si se tiene un ancla, solo se controla la base monetaria frente al dólar. Una moneda estable genera confianza y crea capital interno y es un imán para la inversión extranjera”.