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CUTEl gobierno del presidente Santos no reacciona a las objeciones hechas desde distintos sectores de la sociedad al nombramiento del doctor Rubén Darío  Lizarralde como Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural. Para la Central Unitaria de Trabajadores CUT, es inaceptable que para desempeñar ese cargo se tenga a un apersona que asesoró y presidió la administración de una empresa fuertemente cuestionada en materia de derechos laborales y derechos humanos.

Indupalma pasó de tener una Convención Colectiva de Trabajo que amparaba a cerca de 2.500 trabajadores durante las décadas de 1970 y 1980, a la situación actual en la que escasamente beneficia a 480 obreros y empleados, mientras que por Cooperativas de Trabajo Asociado, CTA y SAS, explota a más de 2.500 obreros. El señor Lizarralde llegó a Indupalma como asesor externo  en 1991 y fue nombrado gerente en 1994, cargo en el que permaneció hasta recién se le nombró como ministro. En 1995 Indupalma impuso un plan de retiro a 600 trabajadores e inició la implementación del perverso modelo de las CTA. En enero 2005 los obreros de 17 CTA de la plantación, lanzaron un Paro indefinido pidiendo aumento de salarios y reconocimiento de  prestaciones sociales, Paro que fue derrotado por la represión de la empresa y a los dirigentes de esas CTA se les veto en todas las plantaciones de palma del país a donde recurrieron a buscar trabajo.

No menos reprobable ha sido la situación de derechos humanos en Indupalma y la región de sus operaciones productivas, en el sur del Cesar y Santander. En el periodo comprendido entre 1988 y 2001 fueron asesinados, desaparecidos o torturados 35 sindicalistas de esta empresa. Entre los años 1995 y 1996 fueron asesinados 8 dirigentes sindicales de Sintraproaceites y Sintrapalmas en San Alberto departamento del Cesar, entre ellos Elkin Adolfo Vera, Freddy Antonio vergel, Sixto Caicedo Beleño, Gustavo Aguilar Roa, José del Carmen Fuentes tal como consta en las denuncias que la CUT y otras organizaciones Defensoras de derechos Humanos han realizado al respecto.

El ministro Rubén Darío Lizarralde  asesoró y presidió esta empresa durante todo este tiempo, además es durante su administración que impone la maquiavélica modalidad de “asociaciones” con campesinos. Estas asociaciones no son otra cosa que la explotación, no ya de obreros, sino de familias enteras que además deben aportar las tierras y correr con los riesgos de los préstamos bancarios para producirle corozo de palma a Indupalma.

La CUT reafirma su rechazo al nombramiento de este funcionario y hará conocer internacionalmente esta denuncia. No puede ser que se premie con ministerios este comportamiento antisindical de algunos empresarios nacionales.