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EL Tiempo 21 de mayo de 2014

El texto que llega para tercer debate empeoró, dice el gremio hospitalario

El proyecto de reforma a la salud que discutirá la comisión séptima de la Cámara de Representantes “empeoró” con los cambios que se le han hecho en las últimas semanas.

Con esa afirmación tan tajante, la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) considera que la iniciativa debe cambiarse y retomarse en la siguiente legislatura con sentido y mensaje de urgencia.

Para el gremio, “es necesario que el nuevo texto cambie las cosas para bien, rescate lo positivo de las discusiones actuales y responda a las necesidades de toda la sociedad”.

A la reforma solo le quedan pendientes los dos debates en la Cámara; la ponencia que llegará a la Comisión tiene menos de 60 artículos –inicialmente tenía más de 90-, pues el Gobierno decidió dejar por fuera algunos puntos que, explicó, pueden tramitarse en otros proyectos.

Lo cierto, agregaron en el ministerio de Salud, es que mantiene aquellos artículos que son la nuez de los cambios, como la atención primaria, la creación del Fondo Salud Mía y de Mi Plan, que son los servicios que se les prestarán a los colombianos.

saludRetroceso

Sin embargo, las modificaciones introducidas no solo no convencen a la ACHC sino que las califican de retroceso frente a las aspiraciones iniciales. “Lo que se esperaba como reforma, con un Fondo con funciones claras de afiliación, recaudo y pago, se ha deteriorado”, asegura el gremio.

Además, dice, la figura de los gestores como administradores, que reemplazarán a las EPS, no se da; la intermediación expresada como excedentes por negación o aplazamiento de servicios se sigue dando; las zonas grises derivadas de la interpretación de algunos agentes no se eliminan, y, por el contrario, se introducen nuevos criterios de exclusión y habrá más interpretaciones.

Por si fuera poco, advierte la organización hospitalaria, el conflicto de interés que está inmerso en la integración vertical, no se elimina, se transforma y se legaliza; las redes de servicios se conformarán al antojo y conveniencia de los gestores y el fondo de garantías no será una medida de salvamento, sino un esquema similar a una operación de descuento comercial.

Lo anterior, a su juicio, demuestra que el proyecto de ley no es una reforma al sistema de salud; el diseño propuesto propicia un detrimento de la población y de los hospitales y clínicas, que son necesarios para un buen funcionamiento de cualquier sistema de salud.

Por ello, es que reitera la necesidad de que el proyecto debe cambiarse y discutirse ampliamente en la próxima legislatura del Congreso.