• Categoría de la entrada:Sin categoría
mundo
eleconomista.com.mx SEP 3, 2015

Siete años después del comienzo de la crisis financiera global, el pesimismo mundial sobre la economía persiste: menos de la mitad de los ciudadanos son optimistas sobre evolución de las finanzas, aunque se vislumbra una mejora del sentimiento económico en países como Estados Unidos, Europa o Japón.

Siete años después del comienzo de la crisis financiera global, el pesimismo mundial sobre la economía persiste: menos de la mitad de los ciudadanos son optimistas sobre evolución de las finanzas, aunque se vislumbra una incipiente mejora del sentimiento económico en países como Estados Unidos, Europa o Japón.

La confianza económica es un indicador importante ya que marca la tendencia y expectativas de consumidores y el estado de ánimo de los inversores, lo que anticipa la próxima evolución de la economía.

El último estudio al respecto, el Spring 2015 Global Attitudes survey elaborado por el think tank Pew Research Center, con sede en Washington, concluye que sólo cuatro de cada diez ciudadanos de los países afectados por la crisis que comenzó en 2007 creen que la situación económica es buena: la economía va mal, aunque se comienza a ver la salida del túnel.

La investigación analiza las respuesta de 45.435 entrevistas realizadas entre el 25 de marzo y el 27 de mayo de 2015 en 40 países del mundo representativos de la economía global, clasificados en tres grupos: economías desarrolladas, emergentes y en vías de desarrollo*.

El estudio revela que el 56% de los países avanzados cree que la situación económica es mala, frente al 40% que considera que es buena. En los países emergentes, el 55% de los entrevistados cree que su economía va mal, frente al 45% que opina lo contrario, porcentajes muy similares a los resultados de los países en vías de desarrollo: 54% frente al 46 por ciento.

Respecto a las expectativas a corto plazo, el estudio destaca que sólo el 39% de los consumidores creen que mejorará a corto plazo, en consonancia con las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que espera que el crecimiento global sea ligeramente inferior en 2015 respecto al año pasado. Sólo en los países en vías de desarrollo hay una mayoría (58%) que espera que las cosas mejoren este año.

La recuperación apenas se nota

El estudio concluye también que la incipiente mejora del sentimiento va pareja a la gradual recuperación económica que están experimentando muchas de estos países.

Los investigadores deducen a la luz de los datos que mientras los países más avanzados recuperan gradualmente ritmos de crecimiento económico previos a la crisis que comenzó en 2007, el ritmo de expansión de las economías emergentes y en vías de desarrollo está echando el freno.

El caso es que aunque la economía global está creciendo, lo hace a un ritmo muy lento y a golpe de vaivenes, recuerda el Fondo Monetario Internacional. “Como consecuencia de este modesto crecimiento, los ciudadanos no han experimentado un cambio significativo en sus finanzas personales, por lo que la confianza en la mejora económica apenas es perceptible”, concluyen los investigadores.

Respecto al futuro, sólo una cuarta parte de los habitantes en países avanzados cree que las condiciones económicas de la siguiente generación serán mejores, proporción que se eleva a la mitad de los encuestados en países emergentes y en vías de desarrollo.

Es significativo que la gente que vive en economías en desarrollo es más optimista que los países más adinerados respecto a la evolución de la economía de su país en los próximos 12 meses.

Italianos, franceses, coreanos y españoles lo ven muy negro

Los niveles de satisfacción difieren según las regiones. Sólo un 28% de europeos tienen confianza económica, frente al 51% de los países de Asia-Pacífico, el 48% de las naciones de África, el 36% en Latinoamérica y el 31% en Oriente Próximo.

Más de la mitad de las 11 economías más desahogadas presentes en el estudio manifestado que la economía en su país no es competitiva y los europeos son, con mucha distancia, los más descontentos: una media del 70% de los seis países entrevistados dijeron que la situación económica era mala, sobre todo los italianos (88%), franceses (85%) y españoles (81 por ciento).

Sólo los alemanes se mostraron particularmente satisfechos, con un 75% de los encuestados que opinaron que la economía de su país estaba en buena forma. También el 57% de los canadienses y el 55% de los australianos confían en que la economías de su país va bien.

El resurgir de la confianza…pero sin generalizar

No obstante, los investigadores también han observado cierta esperanza en la recuperación económica en algunos de los países más ricos: el 40% de los estadounidenses, el 38% de los europeos y el 37% de los japoneses cree que las finanzas en su país van bien. Esta mejora del sentimiento se ha elevado en 2015 un 30% en Japón respecto a 2012; un 23% en Estados Unidos frente a 2009 y un 23% en Europa en comparación con 2013.

El resurgimiento de la confianza económica es más significativo cuando se compara con los momentos inmediatamente posteriores a la cascada originada por las ‘subprime’: en la primavera de 2009, sólo el 17% de estadounidenses decía que la economía iba bien, proporción que ha ascendido ahora al 75%. Porcentajes similares se observan en Reino Unido: 11% frente al 52% actual.

Otro análisis que se extrae de las respuestas es que el sentimiento económico, aunque que no se puede definir como positivo, ha regresado a cotas precrisis, aunque en algunos países, como Estados Unidos, es incluso peor de lo que era en 2007.

Así, el sentimiento económico ha empeorado hasta niveles dramáticos en el último año en muchos países en algunos países, entre los que destacan Nigeria, donde cayó 18 puntos porcentuales; Malasia, con un retroceso de 26 puntos; en Chile (24) y Rusia (20).

Un futuro incierto para las generaciones futuras

Las expectativas para las generaciones futuras tampoco son buenas, añaden los investigadores de Washington.

Sólo el 45% de la población mundial cree que sus hijos vivirán mejor que ellos, y las economías avanzadas son las que acaparan los mayores porcentajes de pesimismo: sólo el 27% confía en un futuro mejor para sus hijos frente a las condiciones actuales, frente al 51% que así lo cree en las economías emergentes y el 54% de los países en desarrollo.

Los más optimistas en este sentido son los vietnamitas (91%) chinos (88%), nigerianos (84%) y etíopes (84%). Por contra, los que ven su futuro más negro son los franceses (14%), italianos (15%) y japoneses (18 por ciento).

Es habitual es que los jóvenes (18-29 años) sean más positivos que sus mayores (+50) respecto sus condiciones actuales, pero los jóvenes también mantienen en mayor medida una visión de futuro más optimista. Así, en 18 de las 40 naciones entrevistadas, tienden a creer con más frecuencia que las condiciones económicas de los niños serán mejores que las de sus padres.