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Pacto por el Crédito: buen negocio para el sistema financiero, mal negocio para el país

Ago 3, 2025

Tasas superiores al 50 % excluyen a los pequeños negocios. El Pacto por el Crédito no mejoró las condiciones para producir.

Pacto por el Crédito favoreció a bancos, no a la gente

Asobancaria celebró mientras que el presidente Petro se lamentó a dos meses de que el Pacto por el Crédito cumpla un año. Aunque el crédito aumentó, las tasas de interés no bajaron lo anunciado y las actividades productivas no se beneficiaron.

Contrasta el espectáculo con el que se anunció en todos los medios el gran programa de reactivación con el reconocimiento casi imperceptible de su fracaso casi un año después.

Tras diez meses de implementación, el balance del Pacto por el Crédito tiene enfrentados al presidente Petro y al sistema financiero. El primer mandatario ha declarado públicamente que el pacto «fracasó», expresando su decepción con los resultados y dejando de lado cualquier responsabilidad. En marcado contraste, Asobancaria ha sostenido consistentemente que la iniciativa ha producido resultados sobresalientes, celebrando sus logros.

El gobierno promovió ostentosamente el Pacto por el Crédito como una de sus estrategias de la política de reactivación ante los malos resultados de la economía en 2023. Ante las amenazas del gobierno de recurrir a las inversiones forzosas para reactivar la economía, el 27 de agosto de 2024 se suscribió un acuerdo de voluntades entre el Gobierno Nacional y Asobancaria, “con el fin de incrementar la financiación a sectores prioritarios en el marco de la estrategia integral de reactivación del país”. Estrategia de la cual no se supo más.

Asobancaria se comprometió a desembolsar $252,7 billones en créditos en 18 meses, entre septiembre de 2024 y febrero de 2026, un 28% más de los colocados entre marzo de 2023 y agosto de 2024 ($197,7 billones), en los sectores priorizados por el Gobierno: Manufactura y transición energética, Agropecuario, Economía Popular, Vivienda e infraestructura y Turismo. El acuerdo en boca del presidente de la Asobancaria se haría en condiciones del mercado, aunque el gobierno engañosamente habló de la disminución de las tasas de interés.

Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, hablando en rueda de prensa oficial del Gobierno de Colombia

Los avances según Asobancaria

Según Jonathan Malagón, Presidente de Asobancaria, “de los 55 billones de pesos de desembolsos adicionales acordados para los cinco sectores estratégicos, ya se han otorgado 45 billones durante diez meses. En apenas el 56 por ciento del tiempo previsto, la banca entregó el 81 por ciento de los recursos”

Según el balance general entregado por la Superfinanciera, los desembolsos acumulados del Pacto por el Crédito han alcanzado los $128,5 billones entre el 1 de septiembre de 2024 y el 27 de junio de 2025, de una meta total de $252,7 billones a alcanzar en 18 meses hasta febrero de 2026.

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El balance negativo

Los resultados en materia de desembolsos del Pacto por el Crédito, para la mayoría de los sectores priorizados, están por debajo de lo que deberían estar considerando que han transcurrido 10 de los 18 meses del pacto.

El Pacto por el Crédito se estableció para un período de 18 meses, desde septiembre de 2024 hasta febrero de 2026, con una meta total de desembolsos de $252,7 billones. Hasta el 27 de junio de 2025, han transcurrido 10 meses de implementación del pacto.

Si el cumplimiento de la meta fuera lineal con respecto al periodo de tiempo, se esperaría que a los 10 meses se hubiera alcanzado aproximadamente el 55,6%, unos $140,4 billones en desembolsos.

Sin embargo, los desembolsos acumulados hasta el 27 de junio de 2025 ascienden a $128,5 billones, lo que representa un cumplimiento del 50,9% de la meta total, unos $12 billones por detrás del porcentaje del tiempo transcurrido.

Esto indica un retraso general en el cumplimiento de las metas. Un informe anterior, con datos hasta mayo de 2025 (9 meses), ya señalaba que los desembolsos acumulados sumaban $101,7 billones (40,2% de la meta), cuando se deberían haber desembolsado $112,2 billones para ir a un ritmo parejo.

Fachada principal de la Superintendencia Financiera de Colombia en Bogotá vista desde la calle

Sectores beneficiados por el Pacto por el Crédito

Las cifras de la Superfinanciera muestran que, entre el 1 de septiembre de 2024 y el 27 de junio de 2025, hay un progreso variado en los sectores priorizados por el Pacto por el Crédito.

El sector de Vivienda e Infraestructura se destaca con un cumplimiento del 65,3%, superando la expectativa del 55,6% y desembolsando $26,5 billones en 188,8 mil operaciones. Sin embargo, Manufactura y Transición Energética, Agropecuario, y Turismo se encuentran por debajo del cumplimiento esperado, con 48,3%, 49,1%, y 52,5% respectivamente.

El sector de Manufactura y Transición Energética ha desembolsado $79 billones en más de 11,2 millones de operaciones, mientras que el Agropecuario ha otorgado $15,7 billones en más de 4 millones de créditos y Turismo ha desembolsado $4,4 billones en casi 3 millones de operaciones.

Finalmente, el sector de la Economía Popular es el que presenta un rezago más significativo, con un cumplimiento del 35,6% frente a una meta de 55,6%, habiendo desembolsado 2,9 billones a través de 817.000 operaciones.

Gráfico de billetes de cien mil pesos colombianos apilados como barras de crecimiento con flecha roja ascendente

El mercado fijó las tasas de interés

Las metas del Pacto por el Crédito consideraron una mayor reducción de la Tasa de Política Monetaria (TPM), lo cual no se ha materializado. Según la encuesta de Expectativas Económicas del Banco de la República de agosto de 2024 (cuando se acordó el Pacto), se esperaba que la TPM cerrara en 8,5% en 2024 y llegara a 6,0% en 2025. Sin embargo, el dato observado a diciembre de 2024 fue 9,5%, y se mantuvo a ese nivel hasta abril de 2025. La proyección más reciente del Banco de la República indica que la TPM cerrará en 8,3% en 2025

Esta reducción más lenta de lo previsto en la TPM ha implicado un ritmo lento en la reducción de las tasas de interés comerciales, que se mueven no por una generosidad de los bancos sino por las variaciones en la tasa de interés establecida por el Banco de la República y el contexto internacional, afectando el cumplimiento de las metas de desembolso previstas en el Pacto que se rigen bajo las condiciones de mercado.

Tasas de interés por sector (junio de 2025):

  • Manufactura y Transición energética: 14%.
  • Vivienda e Infraestructura: 11,8%.
  • Agropecuario: 14,6%.
  • Turismo: 14,8%.
  • Economía popular: 58,1%.

La tasa de interés para la Economía Popular es notablemente elevada (58,1% en junio de 2025), lo que representa una barrera significativa para la demanda potencial de crédito en ese segmento.

De acuerdo con el informe de Asobancaria superar esta tasa con una rentabilidad mayor en pequeños negocios es «casi imposible», lo que genera alta morosidad.

Aunque los bancos tendrían los recursos, la dificultad en este sector podría no ser solo un problema de disponibilidad, sino de autoexclusión por parte de la demanda, ya que los clientes potenciales tienen dudas sobre su capacidad de pago debido a ingresos irregulares.

Los bancos tienden a asumir que el riesgo de incumplimiento es homogéneo en este segmento, elevando las tasas para que los clientes cumplidos cubran las pérdidas de los que no pagan, lo que afecta aún más la sostenibilidad del crédito para la Economía Popular.

El costo promedio de colocar un microcrédito de 1 Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) fue de 100,3% en junio de 2025, es decir, el costo supera el monto prestado. Este porcentaje baja a 57,3% para operaciones de 2 SMMLV y a 17,7% para operaciones de 25 SMMLV.

Petro nuevamente amenaza con “inversiones forzosas”

Argumentando que los avances del Pacto por el Crédito no han sido suficientes, Petro volvió a referirse públicamente a la necesidad de instaurar inversiones forzosas, especialmente en sectores clave como la industria urbana.

Petro sostiene que el ritmo de cumplimiento no responde a las exigencias de reactivación económica que él considera urgentes. Ante esta situación, reafirmó su voluntad de presentar un proyecto de ley que obligue al sistema financiero privado a destinar un porcentaje de sus recursos a créditos focalizados en los sectores priorizados.

La propuesta original de inversiones forzosas, formulada en mayo de 2024, planteaba convertir en ley la obligatoriedad de que los bancos asignaran un porcentaje de su cartera e inversiones—surgidas de depósitos privados—para ofrecer créditos baratos y dirigidos a la agroindustria, industria manufacturera, vivienda y turismo.

Bajo ese mecanismo, los recursos serían canalizados a través de entidades como Bancóldex, el Banco Agrario o el Fondo Nacional del Ahorro, pero de forma regulada y supervisada por ley.

Caricatura de hombre abrazando una gran bolsa de dinero con símbolo de dólar, ilustración crítica del acaparamiento financiero.

El balance para el sector financiero es positivo

Aunque el Pacto por el Crédito fue presentado como una estrategia para impulsar sectores productivos estratégicos como la industria manufacturera y el agro, los datos muestran que el principal beneficiado ha sido el sector financiero.

Según el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del DANE, en los primeros cinco meses de 2025 el sector financiero creció en promedio un 2,9 % anual, superando el crecimiento promedio de la economía nacional (2,5 %). En contraste, las actividades agropecuarias apenas crecieron al 1 % anual y la industria manufacturera continuó en terreno negativo, con una caída del 0,6 % anual.

Este comportamiento indica que el Pacto por el Crédito ha favorecido más la intermediación financiera que la reactivación productiva. Mientras los bancos han ampliado su cartera y mejorado sus ingresos por colocación de crédito a tasas de interés de mercado, la industria y el agro (sectores priorizados) no han mostrado signos de recuperación.

Así, el balance parcial del Pacto confirma que, más allá de los desembolsos, los efectos sobre el aparato productivo son nulos y el dinamismo del sector financiero contrasta con el estancamiento de los sectores que el país necesita fortalecer.

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