Tras 7 años de cierres intermitentes, la reapertura de la frontera con Venezuela tendrá un impacto positivo en la recuperación económica de una región azotada por la pobreza, el desempleo y la violencia. Pero el proceso solo será exitoso si hay dirección del Estado y se adopta una postura independiente de Estados Unidos en el manejo de las relaciones internacionales.
Hasta el año 2008, Venezuela fue el segundo socio comercial más importante de Colombia. El volumen de comercio entre los dos países superó los $7.200 millones de dólares y Colombia tuvo una balanza superavitaria de $4.930 millones de dólares. El comercio era fundamentalmente de productos manufacturados. El 90% de las exportaciones colombianas y el 97% de las exportaciones venezolanas eran de productos alimenticios, productos químicos, autopartes, productos metalúrgicos básicos y derivados del petróleo y otras tantas manufacturas. El comercio binacional configuraba uno de los más importantes motores de desarrollo industrial de ambas naciones, pues las cadenas de generación de valor intrarregional tenían cierto grado de consolidación y se conectaban con otros mercados.
Exportaciones, Importaciones y Balanza Comercial (Dólares FOB). 1991 – 2021
Fuente: Elaboración propia con microdato DANE.
Cumpliendo con las orientaciones de la Casa Blanca, los gobiernos colombianos se encargaron de socavar el aparato económico de Venezuela. El bloqueo económico aplicado por las naciones alineadas con Estados Unidos promovió fenómenos de contrabando y violencia que llevaron a cierres intermitentes de la frontera desde el 19 de agosto de 2015 por parte del gobierno venezolano. Duque, desarrolló la estrategia mediáticamente más agresiva: el reconocimiento del “Gobierno Interino” del ahora silencioso Juan Guaidó, que llevó a que en febrero de 2019 los países rompieran relaciones diplomáticas y se agudizara el cierre.
Entre 2015 y 2021 el volumen de comercio se mantuvo en $560 millones de dólares en promedio al año. Venezuela pasó del segundo puesto al 17 en la lista de socios comerciales. En este periodo el mercado entre las dos naciones se ha concentrado en productos de la fabricación de abonos, sustancias químicas e industrias básicas de otros metales. Las actividades de transformación en etapas productivas más avanzadas como las autopartes, equipos eléctricos o la industria de la moda se han marchitado aceleradamente.
La reactivación de la frontera generará sin lugar a duda un impacto positivo en el corto plazo cuyo nivel dependerá de diversas variables. La recuperación comercial afectará a 200 empresas de forma directa de un potencial de 750.
Lamentablemente, Estados Unidos sigue jugando un papel determinante en las relaciones con el país vecino. El embajador de Colombia en Venezuela señaló que la Casa Blanca ha estado enterada del proceso desde el principio y que no se ha hecho nada sin consultarlos. En este sentido, la decisión de reabrir la frontera del nuevo gobierno coincide con el cambio en la política exterior estadounidense hacia Venezuela, en el marco de un contexto geopolítico complejo y cambiante en el que la escasez de petróleo y gas marca la agenda.




